Me ven ahora

15 de junio de 2015

Ulises James Joyce






El Bloomsday es un evento anual que se celebra en honor a Leopold Bloom, personaje principal de la novela Ulises de James Joyce. Se celebra todos los años el día 16 de junio desde 1954.

El 16 de junio es el día en el que transcurre la acción -ficticia- del Ulises. Este día los celebrantes procuran comer y cenar lo mismo que los protagonistas de la obra, o realizar distintos actos que tengan su paralelismo en la novela. Especialmente se realizan encuentros en Dublín para seguir el itinerario exacto de la acción.

En otros lugares se realizan de manera análoga homenajes literarios similares, como el Día de la toalla, celebrado en diferentes lugares en honor a La guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams; La noche de Max Estrella, que en Madrid se realiza en honor a Valle-Inclán, reproduciendo el recorrido de los personajes de Luces de bohemia; o las calles de Orense con placas por donde corren sus aventuras los personajes de A esmorga de Eduardo Blanco Amor.

11 de junio de 2015

Mujeres leyendo

Harry Rutherford 

 




Frederic Soulacroix 

 

18 de marzo de 2015

El amor del agua


Es el amor del agua cuando quiere
salvar la sed del hombre
y deshoja su aroma
en los campos blanqueados
por la flor del espino.

Es el amor del agua, la memoria
que hace vivos los cuerpos,
que hace vivas las nubes,
que hace vivas las selvas.
Pablo Guerrero,
(fragmento del poema
«El amor del agua»)

14 de marzo de 2015

POEMAS SOBRE ANDALUCÍA

Carmen Rueda

ANDALUCÍA


Ángeles Asensio


Un embrujo de folclore y color... Sembrado al sur,
un mezclarse entre volantes con los duendes de alegría
donde el llanto se hace cante, y cantando su agonía,
baile y copla, risa y llanto, al son de las castañuelas,
mezcla un concierto de palmas con la luz de las candelas
y este ritmo se hace danza ¡En todo el pueblo andaluz!.

Jaén; tierra de olivar... De llano seco y colina,
de vientos que han retorcido los troncos con la sequía;
de perlas hecha aceituna -milagro de verde oliva-
con suave tacto y aroma, aceite que se rocía
como liquido cremoso de mejor gastronomía,
y orgullo de un campesino que le dedica su vida.

Besando el Guadalquivir mi Córdoba se levanta;
artesanía de calles y rinconcito con plaza,
blanco de cal es el fondo de sus macetas colgadas.
En la plaza de la Concha -como un pañuelo de ancha-
luce un farol en su calle que en la noche se destaca,
y el murmullo de la fuente que al silencio te reclama.

Para conocer Sevilla ¡Hay que beber manzanilla
y visitar Santa Cruz o Plaza de Doña Elvira!,
vestirse de faralaes en su feria tan castiza,
llevar en Semana Santa una peineta y mantilla.
Es tierra de señoritos, alazanes, romería,
de patios con muchas flores... Rejas, cortijo, ¡alegría!

Cádiz es puerto de mar, donde dos mares se abrazan,
situado en la bahía del "pescaíto" y las barcas,
un baluarte en los castillos configura sus murallas
si el viento levanta el mar... El sol de nuevo lo calma.
¡Al Sur de mi Andalucía -en esa punta de España-
mi "Cai" canta en sus murgas la verdad de lo que pasa!

Donde está el cabo de Gata tiene la costa Almería;
arrecife, acantilados y una Alpujarra con vistas.
Contrastan con su desierto montes, valles y campiñas,
almenas escalonadas en las torres se divisan.
Si tapeas hay jureles, delicioso pulpo y chirlas.
No encontrará lo que busca aquel que no la visita.

A Málaga de vacaciones, pasearse por la playa
y comer los boquerones pescados de madrugada.
Tiene un barrio musulmán cerquita de la Alcazaba,
que es el más antiguo barrio que se conserva en España.
Noches de discos y coplas, de movida, de jarana,
salir al anochecer y volver por la mañana.

Y a mi Huelva marinera... La del Rocío y marisma
le ves los barcos venir al amanecer del día.
Es la del Parque Doñana, ¡es la del choco y coquina!,
es la de tres carabelas y una brújula de guía
saliendo hacia el horizonte, María, Pinta y la Niña,
para entregarle a Colón el sueño de su conquista.

Y Granada... ¿Alguien nos sabe decir cómo es Granada?
¿Quién te puede describir su amanecer en la Alhambra?
La nieve que hay en los montes... ¡O esa etnia tan gitana
que le dio a Sacromonte en todo el mundo la fama!
¡Y cómo explicar que el sol cuando ya el día se acaba...
va derrochando el color y la viste de naranja


CANTARES

Manuel Machado

Vino, sentimiento, guitarra y poesía,
hacen los cantares de la patria mía...
Cantares...
Quien dice cantares, dice Andalucía.

A la sombra fresca de la vieja parra,
un mozo moreno rasguea la guitarra...
Cantares...
Algo que acaricia y algo que desgarra.

La prima que canta y el bordón que llora...
Y el tiempo callado se va hora tras hora.
Cantares...
Son dejos fatales de la raza mora.

No importa la vida, que ya está perdida.
Y, después de todo, ¿qué es eso, la vida?...

Cantares...
Cantando la pena, la pena se olvida.

Madre, pena, suerte; pena, madre, muerte;
ojos negros, negros, y negra la suerte.
Cantares...
En ellos, el alma del alma se vierte.

Cantares. Cantares de la patria mía...
Cantares son sólo los de Andalucía.
Cantares...
No tiene más notas la guitarra mía

12 de enero de 2015

Chile baraja impuesto por la publicación en tu blog o medio social.



Y yo que me quejaba luego de la aprobación de la LPI en España… Pues nada, si tienes un blog y resides en Chile, si publicas más de 4 veces a la semana, entonces paga, paga y repaga. ¿Y por qué digo repaga? Porque si además tienes un perfil activo en algún medio social como puede ser Facebook o Twitter, también tendrás que pagar.

Así lo advierte la abogada Rayén Campusano (ONG Derechos Digitales). Al parecer en Chile se está sometiendo a debate previo a su aprobación la denominada Ley de medios de comunicación digital (proyectos de ley 9460-19 y 9461-19. La cual parece que representa un duro golpe a cualquier iniciativa que pueda dar los ciudadanos de este país en Internet.

¿Exageración? Bueno, según se deja entender en la norma si publicas muy a menudo pasan a considerarte un medio de comunicación y por tanto sujeto a responsabilidad. Así tanto si quieres tener un blog personal, una web de empresa o perfil en medios sociales con actualizaciones periódicas deberás:

– Tener domicilio en Chile.
Informar la iniciación de actividades a la Gobernación Provincial o Regional.
Acreditar la inscripción en el Registro de Dominio.cl NIC Chile e informar la frecuencia de actualizaciones.
– Indicar el nombre y domicilio del propietario o concesionario, o representante legal en la página en un lugar destacado.
– Hacer un depósito legal mixto en la Biblioteca Nacional.

En mi opinión personal esto es un disparate, además de generar una inseguridad jurídica innecesaria. Es querer matar moscas a cañonazos y de ser aprobada sobra decir que será una tremenda trampa a la ciudadanía en contra de la libertad de expresión.
Fuente:
Fuente Bio -Bio

Derechos digitales

Diputados.cl

Esta columna fue publicada originalmente en el sitio web de la ONG de Derechos Digitales por la abogada Rayén Campusano.

El proyecto de ley de medios digitales que se discute en la Cámara, hará que todos quienes posean un sitio web o red social con cuatro publicaciones semanales, sean consideradas responsables de un medio de comunicación social. Acá te contamos cómo te afecta si eres un usuario o usuaria de Internet en Chile.

El proyecto de ley de medios digitales impone cargas extremadamente onerosas, desproporcionadas e injustificadas a los usuarios y usuarias de Internet

En Chile, hay una creciente tendencia en parlamentarios de presentar proyectos de ley que castigan más duramente acciones realizadas por Internet. Un ejemplo claro de ello es la denominada ley de medios de comunicación digital (proyectos de ley 9460-19 y 9461-19 que modifican la Ley 19.733), 

Si usas Internet, te invitamos a estar atento a los siguientes aspectos de la ley que, de aprobarse, afectarán para siempre tu libertad de expresión en Internet.

Eres responsable de un medio de comunicación

Si estos proyectos son aprobados, se entenderá por diario todo periódico impreso o en papel o publicado vía digital o electrónica que se publique a lo menos cuatro días en cada semana y cumpla con los demás requisitos establecidos en la ley.
El corte de “cuatro publicaciones semanales” para ser considerado un periódico, haría extensiva la aplicación de la ley a una publicación en Facebook, un blog de uso personal, un tuiteo o una página web con “memes”, con tal que se haga cuatro veces a la semana.
Lo que deberás hacer si tienes una web o un perfil en alguna red social
Hoy en día existen múltiples opciones para utilizar Internet como medio de expresión. Son masivas y populares las alternativas gratuitas o a bajo costo para tener un blog y escribir noticias o analizarlas con periodicidad, y es masiva la participación en redes sociales como Facebook o Twitter. Sin embargo, de aprobarse esta ley, ahora necesitarás:

– Tener domicilio en Chile.

– Informar la iniciación de actividades a la Gobernación Provincial o Regional.

– Acreditar la inscripción en el Registro de Dominio.cl NIC Chile e informar la frecuencia de actualizaciones.

– Indicar el nombre y domicilio del propietario o concesionario, o representante legal en la página en un lugar destacado.

– Hacer un depósito legal mixto en la Biblioteca Nacional.

De su sola lectura, es posible concluir que son cargas extremadamente onerosas, desproporcionadas e injustificadas, que conllevan el riesgo de sobrerregular la publicación de contenidos en línea, creando un escenario de incertidumbre legal tanto para el público (¿Será ilegal mi blog? ¿Por qué habría que registrar un punto cl en NIC Chile? ¿qué es lo que tengo que depositar en la Biblioteca Nacional?) como para diversas clases de emprendimientos en Internet, lo que resulta contraproducente para el desarrollo económico y cultural del país.
Por lo demás, los proyectos carecen completamente de sentido práctico, porque las cargas que pretenden imponer a diversas formas de expresión en Internet son imposibles de fiscalizar o implementar (¿cuándo un blog es “chileno”?), creando un escenario donde la persecución del cumplimiento de esta ley obedecerá a criterios arbitrarios que pueden ser utilizados para acallar discursos críticos, molestos o polémicos.
Por otro lado, la obligación de efectuar el depósito legal pertinente en la Biblioteca Nacional, considerando la extensión de la norma a cualquier publicación periódica en Internet, no sólo es absurdo y único a nivel mundial, sino que resultaría en una carga de trabajo adicional imposible de enfrentar para esta institución, distrayéndola de sus labores habituales.

No serás anónimo

Pareciera ser que el fin último de proyectos como este es imposibilitar el anonimato en la red, uno de los requisitos fundamentales para la existencia de la libertad de expresión.

Todas estas absurdas cargas legales buscan, entre otras cosas, impedir el anonimato en la red, un asunto de gran conveniencia para autoridades públicas cuando Internet se ha transformado en una plataforma de crítica, sátira e información de los usuarios hacia el resto de la población respecto a su labor.
La excusa para terminar con el anonimato es la intención de identificar y sancionar a quien ha emitido opiniones poco educadas, chocantes o incluso ofensivas. Sin embargo, sanciones de responsabilidad civil y penal en caso de injurias y calumnias ya están establecidas en nuestra legislación siguiendo las reglas generales.
El ejercicio de la libertad de expresión por cierto que admite restricciones, en especial cuando colisiona con otros derechos fundamentales igualmente importantes (ej. vida privada), pero son los tribunales de justicia y no una regulación irreflexiva y absurda, quienes deben resolver el conflicto, a través de un debido procedimiento y de acuerdo a la ley.

Prepárate para pagar


Los proyectos de ley establecen, además, que si el medio digital no se adecúa a las formalidades de funcionamiento de los medios de comunicación social antes señaladas, podrá ser sancionado con multa de dos a 30 UTM, siendo el director y el propietario responsable solidariamente.


Al momento de establecer una restricción de tamaña envergadura, es imprescindible que el legislador evalúe el impacto (o costo) no sólo desde el punto de vista de los particulares directamente afectados con la medida, sino desde la perspectiva de su impacto en el funcionamiento de la red.

Es hora de defender Internet en Chile


Que la información circule libremente en Internet ha permitido su gran expansión y que el contenido llegue a una gran cantidad de personas de forma rápida y a un muy bajo costo, permitiendo la libre difusión de las ideas para el desarrollo del debate público democrático.

Estos proyectos de ley carecen de antecedentes de hecho suficientes, de una racionalidad y objetivos claros; hacen aplicable una Ley que nunca consideró a Internet como una realidad; afectan a millones de formas de expresión en Internet en Chile; sobrerregulan el mercado de medios digitales; son muy difícil de aplicar en la práctica; y perturban arbitrariamente el derecho fundamental de libertad de expresión.
Hacemos un llamado para que las y los chilenos exijan a sus diputados introducir mejoras radicales a esta iniciativa, que garanticen la no afectación al derecho de la libertad de expresión en la red.
Lee también | Ramón Farías aclara ley de medios: “Quienes quieran lanzar basura anónimamente podrán seguir haciéndolo”

NOTA DEL EDITOR: Los siguientes parlamentarios son los que presentaron el proyecto de ley de medios digitales.

  1. - Diputado Juan Luis Castro González (PS)
  2. - Diputado Juan Antonio Coloma Álamos (UDI)
  3. Diputado Aldo Cornejo González (DC)
  4. - Diputado Ramón Farías Ponce (PPD)
  5. - Diputada María José Hoffmann Opazo (UDI)
  6. Diputado José Antonio Kast Rist (UDI)
  7. Diputado Alberto Robles Pantoja (PRSD)
  8. - Diputado Víctor Torres Jeldes (DC)
  9. - Diputado Osvaldo Urrutia Soto (UDI)


Rayén Campusano Encargada de políticas públicas en Chile/ Public Policy Officer (Chile)

MasI imue

Rayén es abogada de la Universidad de Chile y durante 2012 fue pasante de ONG Derechos Digitales. En 2014 se integró como Encargada de políticas pública en Chile, donde sus principal función es monitorizar la actualidad política del país y las tomas de decisiones, tanto del Gobierno como en el Congreso Nacional, en relacionados a los derechos humanos en el entorno digital.
Áreas: Privacidad, datos personales, libertad de expresión, derechos humanos, derecho y tecnología


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Etiquetas: Arbitrariedad, Chile, Despilfarro del tiempo de los honorables diputados, Estupidez, Libertad de Expresión
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9 de enero de 2015

Harry Martinson / GAVIOTA MUERTA (1929)


Nunca más atravesará
mi hambriento pico
la calma de la niebla.
Nunca más me meceré ansiosa de grasa de foca
en la ola que juega con la luz del sol;
ya no me deleitaré
—en la escarpada escollera—
con el hígado del gran bacalao —
nunca, —oh, nunca.
Pero en la niebla vive mi grito extraviado.
Tú lo has oído, pescador,
y el sonido de una boya ondulante,
el solapado oleaje
te extravió en el mar.
Nunca más chirriarán ansiosos tus escálamos allí fuera.
—Silenciosa es la noche—
¡Vive, oh, grito mío solitario!

8 de enero de 2015

Harry Martinson/ ALBATROS (1929)


Como mensajero del hambre y del amor
saliste
del estrecho de las boyas de campana.
Con célere y rumoroso aleteo
atravesaste nadando el monzón.
Todo para gritar tu tempestuosa hambre
ante el acantilado pajarero de Comia
—que surge manchado de apareamientos
oteando desde las nieblas al oeste de Falkland—
Y para encontrar
a una vieja ave amada de Kamchatka.
Después de días de espera llegó
tempestuosa, lluviosa
saliendo de un viento aullante del este.
Y vosotras, aves de tormenta:
una vez muerto el júbilo del apareamiento
os zambullisteis tristes gritando hambrientas
de nuevo en las nieblas que envuelven el mundo.
Albatros y aves de fragatas,
hijos extraviados de las tempestades de Dios.

Harry Martinson / Enamoramiento




ENAMORAMIENTO




Entre ella y yo había una relación
que estaba completamente en el aire.
Jamás una palabra o un gesto que traicionase,
sólo el aire, el desgraciado amor
que cada tarde insoportablemente repleto
de sueños de ella
se ahogaba en el lago.



Traducción Francisco J Úriz

7 de enero de 2015

Harry Martinson / BARCOS FANTASMAS. (1929)




Barcos fantasmas somos, silenciosos, rumbo
a las salidas del sol y los amaneceres.
Barcos sin hogar somos, eternamente errantes.
Navegamos en tempestades septentrionales
y en tibios oleajes meridionales, silentes.
Barcos sin hogar somos, eternamente errantes.
Y constantemente aparecen en nuestro viaje
como fantasmas los mismos sueños salvajes
y las mismas canciones suenan una y otra vez.
Y olvidadas tempestades se despiertan
danza de la muerte sobre las corrientes
y dulce y conciliador canturrea el mismo oleaje.
Mira: mil barcos han perdido el rumbo
y a la deriva navegan entre nieblas
y mil hombres se han ido a pique
rezando a las estrellas.
Y vemos el mismo destino todavía
camino a los rayos de un alba bella.
Y los mismos sueños llenan todavía
los cansados cerebros.
En oscuros espacios brilla sin embargo
Orión igual de centelleante
sobre hombres cansados,
que han dejado de mirar a las visiones matinales.
Nosotros, los demás, soñamos aún esta noche
con la luz del alba, que deslumbrante
se elevará sobre pecios en dunas fantasmales.

5 de enero de 2015

HARRY MARTINSON / HABÉIS VISTO UN BARCO CARBONERO. (1929)




¿Habéis visto salir de un huracán a un barco carbonero
con las bota varas quebradas, la borda destrozada,
abollado, resollando, fracasado
y con un capitán que está completamente ronco?
Atraca resoplando en el soleado muelle,
lamiendo agotado sus heridas,
mientras el valor languidece en las calderas.

Claudia Serrano / Polillas



Sólo un ancla mantiene mi buque en esta orilla
sólo un ancla en el corazón
que es color de pulpa

Un revoloteo de polillas
me culpa por no amar más
Jalan el ancla
y no me dejan el corazón tranquilo
Siempre pedí eso
Siempre pedí que me quitaran
los barcos que se oxidan en la sangre

Por vivir
con tener la piel de un insecto de acero
y el latido de las nubes por dentro
me esclavizan las polillas
Me odian porque ellas
sólo pueden roer telas
y ya cambié mi cuerpo de muñeca de trapo
por una armadura marina

Yo no tengo la culpa
La genética mandó mutar
el cuerpo errante en círculos de tiempo
en sol nocturno

Pero opté por llevar
el hábito de los aromos
ser el granito de sol que destella en primavera

Las polillas pululan en la noche
con un sonido de las olas quebradas
que remuerde

Las polillas me odiarán siempre
y desde un rincón llorarán
el licor que no destilé para ellas

Lloran porque no exprimí el corazón
para hacer vino de las penas
-No es uva
es corazón-
les dije
pero no me entendieron.


25 de diciembre de 2014

¿Me permite? / Roger Wolfe

Carmen Rueda Florido

Me permite


«Soy yo. Estaba por aquí
abajo.
Invítame a un café.»
«Estoy un poco liado.»
«Es igual. Tú sigues
con lo tuyo y yo hablo
de lo mío
con tu mujer.»
Ji ji ji.
Qué gracia.
Y para cuando quieres
darte cuenta
la has cagado
una vez más.
«Sube, anda.
Me estaba haciendo falta
descansar cinco minutos...»

Las más elementales faltas
de educación
son las que más me han desarmado
siempre. El proverbial
«Me permite...».
Te lo sueltan
con la delicadeza
de un revólver
clavado en las costillas.
Perdone.
Me permite.
¿Puedo?
¿Molesto?
¿No te importa?
En absoluto.
Cómo me va a importar.
Y abres la puerta.
Y entran en tu casa.
Y se comen tu comida.
Y se fuman tu tabaco.
Y se beben
tu café.
Y si no se follan
a tu esposa
y le dan por saco
al perro
es por pura
casualidad.
Dos horas más tarde,
se levantan
se limpian la boca
de la jeta
y se rascan
la del culo,
eructan,
encienden un cigarro,
se meten tu mechero
en el bolsillo,
te dan un espaldarazo
y se van.
Silbando
tan alegremente
como el que sale
de una barbería.
Y tú te quedas
boquiabierto
y derrotado
en medio del desastre
y te acuerdas de su madre,
y de la tuya.
De cómo coño
pudo ser
que entre tantas cosas
inservibles
se olvidara de enseñarte
la más fundamental:
cómo cojones
decir que no.

3 de diciembre de 2014

Sabiduría




Sabiduría

Una mujer
que pasa en bicicleta
a las dos de la mañana,
hermosas piernas morenas
bombeando los pedales
mientras la brisa le alza el vestido
y revela
un perfecto milagro
de carne femenina en movimiento.

Nuestros ojos
se cruzan un momento
y ya se ha ido.

Son cosas como ésa
las que te hacen darte cuenta
de lo poco que realmente sabes
de nada.


Roger Wolfe

Parpadeo/ Roger Wolfe



Parpadeo


Pedro Salinas
dice en un poema;
que no quiere dejar de sentir
el dolor de la ausencia
de la mujer a la que ama
porque eso es lo único
que le queda de ella:
el dolor.

No recuerdo sus palabras exactas.
Él lo dice mejor que yo.
Eran otros tiempos.
Salinas está muerto.
La mujer a la que amaba también.
Pronto lo estaremos todos.

La vida es un mero parpadeo.
Abre los ojos
y ciérralos

Roger Wolfe

28 de noviembre de 2014

En Blanco y negro





Me despierto y hay un vaso medio lleno
de bourbon encima de la mesa, unas cerillas,
un paquete de Winston en el que alguien
ha garabateado su número de teléfono; son las siete
y cinco minutos de la mañana, James Mason me contempla
en blanco y negro desde el televisor, y vocaliza
palabras que no logro entender ni oír siquiera.

Y después de levantarme y acercarme
al baño, y echar el asco y las entrañas
por las cañerías, y tirar de la cadena, se me ocurre
que es agradable estar vivo y hacer la guerra
y el amor y este poema, y que el mundo
bien merece
otra mirada.

27 de noviembre de 2014

Madrid, Metro, Noche





MADRID, METRO, NOCHE


Gente
con la vista
clavada
en el suelo,

preguntándose
por la vida,
la de verdad...

porque no puede ser
que sea
solo eso..

K. Iribarren

13 de noviembre de 2014

Cómo enfrentarse a Ulises( James Joyce)





Fue mi padre quien me aconsejó una y otra vez, enfáticamente, la lectura del Ulises. Sus recomendaciones siempre eran certeras y su pasión por este libro más que evidente —él se lo había leído casi de tirón la primera vez y creyó, equivocadamente, que a mí me iba a suceder lo mismo— así que intenté sumergirme en su lectura dos o tres veces. Y dos o tres veces abandoné la novela tras un par de capítulos, pensando que mejor dedicaba mis esfuerzos a libros menos inhóspitos. Hay algo en el inicio del Ulises que puede desinflar el ánimo incluso de lectores bien entrenados y dispuestos. De hecho, es el único libro que he tenido que abandonar no porque fuese un mal libro, sino porque me sentía sobrepasado. Esta es una sensación que muchos lectores experimentan con esta novela, aunque hay una minoría privilegiada, o afortunada, o quizá sencillamente más evolucionada que consigue sumergirse en la obra ya con el primer contacto. Si escribo estas líneas es precisamente porque no pertenezco a esa selecta minoría, pero conseguí terminar amando el Ulises y me gustaría animar a otros a que lo consigan también. La curiosidad por descubrir los ignotos alicientes del libro —y, por qué no decirlo, el orgullo de “voy a ser capaz de leer esto y no sólo de pasear los ojos por los renglones”— me impulsó finalmente a no dejarme vencer, a buscar los ratos indicados en que poder prestarle la debida atención y a hacer el esfuerzo de superar esos primeros capítulos. El esfuerzo fue recompensado. Aun así, hay que admitir que no se trata de un libro para todos los públicos y que su lectura es francamente difícil, pero no es un callejón sin salida.

Joyce quería que se hablase de su Ulises hasta hacer de la novela una obra inmortal , y logró su objetivo.

Qué es este libro y para qué sirve

Ulises es, ante todo, un experimento. Aunque en realidad prefiero considerarlo un juguete literario. Es el juguete de James Joyce: el escritor irlandés quiso crear una obra repleta de paralelismos encubiertos y significados ocultos cuyo descubrimiento tuviese ocupados a los críticos durante generaciones. No cabe duda de que consiguió su objetivo: aún hoy, las innumerables referencias camufladas en el texto son objeto de estudio. No nos detendremos aquí en hacer un sesudo análisis de los significados del libro, pero resulta inevitable hacer algún comentario al respecto. Ulises narra una jornada en la vida de varios individuos cualesquiera en el Dublín de los años veinte. Lo hace a través de dieciocho capítulos muy diferentes entre sí, tanto en tono como en estilo. Según el propio Joyce indicó a algunos amigos, cada capítulo de Ulises hace referencia a un personaje o episodio de la Odisea de Homero. El título de la novela ya da una pista de ello: el Ulises de la Odisea era el personaje literario favorito de Joyce y le convirtió en título y centro de su juguete literario, pero en el libro no hay ningún personaje con ese nombre. El equivalente de Ulises en la novela es uno de los protagonistas, llamado Leopold Bloom, y su particular odisea no transcurre a través del océano sino por las calles de una pintoresca Dublin. Molly Bloom, su esposa, es una moderna encarnación de Penélope, la esposa de Ulises. Y Stephen Dedalus no sólo refiere a Telémaco —el hijo de Ulises y Penélope— sino que es una especie de alter ego del propio James Joyce. Además, ciertos capítulos constituyen alusiones veladas a los cíclopes, las sirenas, Calipso, Proteo y demás mitología homérica. No vamos a adentrarnos más en todos estos paralelismos y en otros secretos del texto. En todo caso cualquier lector puede recurrir a los esquemas que el propio James Joyce envió a sus amigos Carlo Linati y Stuart Gilbert. Ambos esquemas difieren un tanto entre sí pero dan una muy buena idea de cuáles son todos los motivos ocultos en el libro.

Qué me va a ocurrir cuando lea esta novela

…si es que podemos llamarlo novela. Ulises es como una de aquellas viejas radios de onda larga, en las cuales uno giraba la rueda intentando captar lejanas emisoras que hablaban lenguas desconocidas. De la radio surgían ecos, silbidos y fragmentos de charla o música que parecían llegados de otro mundo: una aparente cacofonía sin sentido que podía aburrirte o exasperarte hasta que comenzabas a acostumbrarte a ella. Al final, los extraños sonidos del cósmico vacío de la radio se transformaban en un nuevo tipo de música, cuya rareza formaba parte del encanto mismo del hecho de intentar localizar nuevas emisiones. En Ulises, el lector está obligado a hacer el esfuerzo de sintonizar su radio para poder captar la emisora de Joyce. Es muy difícil estar en la misma onda justo al empezar la lectura, y eso produce un aburrimiento o una exasperación en muchos lectores que en términos de ciclismo podríamos llamar la “pájara del Ulises”. Pero si uno hace el esfuerzo de seguir pedaleando, la cuesta inicial del libro puede llegar a ser superada. Aunque hemos de resintonizar nuestra radio al comenzar cada nuevo capítulo —tan diferentes son entre sí— llega un momento en que comenzamos a entender las reglas del juego de Joyce. Y es entonces cuando empezamos a disfrutar incluso de los pasajes más experimentales y estrafalarios de la obra.

El único error que nadie debería cometer al enfrentarse al Ulises es el de esperar un argumento convencional, bien expuesto a la vista del lector y que le permita seguir leyendo por el mero interés de comprobar cómo se desarrollan los acontecimientos. No existe tal cosa en este libro y de hecho el argumento es lo de menos. Ulises es un collage, una narración cubista tan descompuesta en pedazos que deja de parecer una narración como tal. Hay que leerlo sabiendo de antemano que resultará difícil empezar a disfrutarlo hasta no conseguir formarse cierta visión global de lo que el libro pretende. Y para ello es necesario leer unos cuantos capítulos que nos permitan tomar perspectiva sobre el conjunto, como cuando uno se aleja unos metros de un gran cuadro para poder contemplarlo —y entenderlo— mejor.




Dublin, caótico escenario de una nueva Odisea.

Un ejercicio literario interesante es el de comparar Ulises con otras de las dos grandes novelas de su tiempo: En busca del tiempo perdido de Marcel Proust y La montaña mágica de Thomas Mann. Aparte de su importancia literaria y su contemporaneidad, la comparación entre las tres obras tiene ciertas razones de ser. Para empezar, tenemos tres sensibilidades distintas a la hora de describir la realidad. En busca del tiempo perdido es un libro pictórico que retrata el mundo con la atención al detalle y la profusión de pinceladas de un cuadro barroco. La montaña mágica es un libro musical, como una sinfonía en el que el ritmo y la duración son elementos fundamentales para reflejar un concepto de la vida basado en su fugacidad y lo imparable del paso del tiempo. Ulises, en cambio, es un libro bíblico: distintos textos que, como en la Biblia, parecen provenir de diferentes autores y épocas, escritos con estilos de lo más variopinto y a veces incluso contradictorios entre sí. El libro de Joyce es tan heterogéneo como la Biblia y resulta imposible atribuirle un estilo dominante. Cada capítulo tiene un narrador diferente, una forma de escribir —y de puntuar— distinta y un carácter completamente ajeno al anterior.

Pero además, los tres libros citados tienen la banalidad como uno de sus temas principales. En la vasta novela de Proust, la superficialidad burguesa de los personajes y entornos planea por todas las páginas. El propio Proust es partícipe de esta superficialidad, pero su sensibilidad, su aguda inteligencia y su talento literario le permiten intelectualizarla y justificarla hasta crear una verdadera Ciencia de lo Banal. Thomas Mann, en cambio, analiza esa superficialidad burguesa desde fuera, como observador crítico: admite sus encantos y no niega sentirse atraído por ellos, pero también los censura y emite un juicio severo sobre esa visión insustancial de la existencia. Con esa categorización moral, Mann eleva la trivialidad no por sí misma, sino como objeto —aunque sea negativo— de una reflexión filosófica profunda. James Joyce, sin embargo, ni justifica ni condena la banalidad. Es la suya otro tipo de superficialidad: la vulgaridad, es decir, la vacuidad sin refinamientos de las vidas del pueblo llano. Pero Ulises no reflexiona —no abierta ni continuamente— sobre esa vulgaridad: la utiliza como materia prima, pero jamás hay un intento de elevarla por sobre sí misma. De hecho, esa vulgaridad unida a la relativa insustancialidad del argumento sirven a Joyce para destacar la forma sobre el fondo y el continente sobre el contenido. Si Ulises narrase una profunda tragedia o tuviese un argumento conmovedor ya no sería el libro que es. La odisea vulgar que sólo dura un día y cuyo pedestre escenario es la más bien poco homérica Dublín constituye la esencia intrascendente necesaria para la exaltación de la literatura misma, como artefacto y como arte. La novela está más allá de lo que cuenta y más allá de los personajes que la protagonizan, la novela como pieza artística es aquí lo importante y no ha de importar cuál es el contenido de ese arte. Como en un bodegón donde se hace arte con la imagen de una jarra y un par de ristras de ajos, la innobleza del tema carece de importancia en Ulises: es la creatividad y sentido estético del artista que está retratando ese mismo tema lo que debemos admirar.



4 de noviembre de 2014

Miguel Hernández / No salieron jamás




El beso, Carolus-Duran (1868)
                                    


No salieron jamás
del vergel del abrazo,
y ante el rojo rosal
de los besos rodaron.

Huracanes quisieron
con rencor separarlos.
Y las hachas tajantes.
Y los rígidos rayos.

Aumentaron la tierra
de las pálidas manos.
Precipicios midieron
por el viento impulsados
entre bocas deshechas.
Recorrieron naufragios
cada vez más profundos,
en sus cuerpos, sus brazos.
Perseguidos, hundidos
por un gran desamparo
de recuerdos y lunas,
de noviembres y marzos,
aventados se vieron
como polvo liviano:
aventados se vieron:
pero siempre abrazados.

Miguel Hernández
(Cancionero y romancero de ausencias, 1938-1941)