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29 de mayo de 2014

Octavio Paz / Cuerpo a la vista


“Cuerpo a la vista”

Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron un cuerpo:
tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar,
tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas,
tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada,
sitios en donde el tiempo no transcurre,
valles que sólo mis labios conocen,
desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre tus senos,
cascada petrificada de la nuca,
alta meseta de tu vientre,
plata sin fin de tu costado.

tus ojos son los ojos fijos del tigre
y un minuto después son los ojos húmedos del perro.

Siempre hay abejas en tu pelo.

Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos
como la espalda del río a la luz del incendio.

Aguas dormidas golpean día y noche tu cintura de arcilla
y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna,
el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con sus dos alas grises

la noche de los cuerpos,
como la sombra del águila la soledad del páramo.

Las uñas de los dedos de tus pies están hechas del cristal del verano.

Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida,
bahía donde el mar de noche se aquieta, negro caballo de espuma,
cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro,
boca del horno donde se hacen las hostias,
sonrientes labios entreabiertos y atroces,
nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible
(allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable)

Patria de sangre,
única tierra que conozco y me conoce,
única patria en la que creo,
única puerta al infinito.

13 de mayo de 2008

Borges, Comentario de Justino

“ARTE POÉTICA”, El hacedorComentario
Octavio Paz decía que, cuando empezó a publicar Borges sus primeros cuentos y ensayos en la década de los 40s del siglo pasado; su nombre era una contraseña para algunos iniciados y su obra el culto secreto de unos cuantos adeptos. Han pasado más de sesenta años y me pregunto ¿Sigue siendo Borges un autor para minorías? La obra de Borges exige mucho al lector y seguirlo en sus perplejidades y construcciones laberintico-metafísicas o lógico-fantásticas, no deja de ser algo agobiante. Pero al final, es sumamente gratificante darse cuenta de la perfección de sus objetos verbales y también de su prosa brillante y maravillosa para abordar los temas que son propios del universo borgesiano. Si algo distingue a Borges y su obra: es su carácter excéntrico y universal, que trasciende los nacionalismos de la literatura y asimila (para beneficio de nuestra literatura hispanoamericana), las diversas corrientes literarias: las del Extremo Oriente, las de la India, las árabes y las persas y, por supuesto, también la Occidental.

“Borges el inquisitivo interrogó al mundo; su duda fue creadora y suscitó la aparición de otros mundos y realidades (…) La literatura tiene sólo dos temas: 1.-, el hombre con los hombres, sus semejantes y sus adversarios; 2.-, el hombre solo frente al universo y frente a sí mismo. El primer tema es el del poeta épico, el dramaturgo y el novelista; el segundo, el del poeta lírico y metafísico.” Octavio Paz “Convergencias” Ed. Ariel 1991.

En los diálogos entre Borges y Ernesto Sábato (grabados por Orlando Barone) dice Borges: “La idea de un ser perfecto, omnipotente, todopoderoso es realmente fantástica”. Y cuando Sábato le pregunta: “Pero dígame, Borges, si no cree en Dios ¿por qué escribe tantas historias teológicas?”. Responde Borges: “Es que creo en la teología como literatura fantástica. Es la perfección del género”.

Pasando a otra cosa, que es lo que quería compartirles: es un poema de Borges que nos revela a otro Borges, sin las incertidumbres metafísicas y sus disquisiciones teológicas. Un Borges mas terrestre–por decirlo de algún modo- , con más certidumbres en torno a los temas que fueron objeto en su obra literaria, en la que no nos ofrece espejos laberínticos o metafísicos para intentar reconocerse en ellos. Si no, que nos ofrece un espejo (la poesía y el arte en general) como forma de reconocernos, como revelación de nosotros mismos y de nuestra vida. Certidumbres en torno a la vida y la muerte, la vigilia y el sueño, lo perenne y lo inmortal. Me gustaría comentar el poema, hermoso en verdad, pero se los dejo para que disfruten su lectura. Saludos

“ARTE POÉTICA”, El hacedor

Mirar el río hecho de tiempo y agua
Y recordar que el tiempo es otro río,
Saber que nos perdemos en el río
Y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
Que sueña no soñar y que la muerte
Que teme nuestra carne es esa muerte
De cada noche, que se llama sueño

Ver en el día o en el año un símbolo
De los días del hombre y de sus años,
Convertir el ultraje de los años
En una música, un rumor y un símbolo.

Ver en la muerte el sueño, en el ocaso
Un triste oro, tal es la poesía
Que es inmortal y pobre. La poesía
Vuelve como la aurora en el ocaso

A veces en las tardes una cara
Nos mira desde el fondo de un espejo;
El arte debe ser como ese espejo
Que nos revela nuestra propia cara

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Ítaca
Verde y humilde. El arte es esa Ítaca
De verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
Que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
Y es otro, como el río interminable.