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13 de mayo de 2009

Pablo Neruda y Pablo de Rokha


Advertencia: es un post Bastante largo; solo Para valientes, aunque creo que vale la pena leerlo
Con la biografía, un fragmento de Neruda y Yo , otro del poema Epopeya de las Comidas y las Bebidas de Chile y el poema Genio y Figura, termino con el ciclo dedicado a Pablo de Rokha,Vicente Huidobro para proseguir con sus diferencias, que marcaron la poesía chilena del siglo XX.

Quien sabe de no haber sido por estas "peleas", ninguno de los poetas alcanzaría la fama, Gabriela Mistral alcanzó el premio Nobel, pero su figura es injustamente olvidada, considerada como autora de un par de libros, lo cual evidentemente es falso.

Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de su país en 1965 y es considerado uno de los 4 grandes de la poesía chilena (junto con Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Gabriela Mistral)

Biografía

Pablo de Rokha nació en la ciudad chilena de Licantén, el 17 de octubre de 1894, con el nombre de Carlos Díaz Loyola, hijo de José Ignacio Díaz Alvarado y Laura Loyola de Toledo, siendo el mayor de 19 hermanos.

Proveniente de una familia de raíz aristocrática, dueña de tierras en la zona de Talca y Licantén, pero encontrándose en una situación económica desmejorada, su padre debe realizar diversos trabajos, como administrador de estancias y jefe de resguardo aduanero en la cordillera. En estas condiciones, Pablo de Rokha transcurre su infancia en la hacienda Pocoa de Corinto, administrada por su padre, y acompañando a éste en sus andanzas cordilleranas.

En 1901 ingresó a la Escuela Pública nº3 de Talca. Posteriormente ingresó en 1902 al Seminario Conciliar San Pelayo de Talca, de donde fue expulsado en 1911 por leer a autores "prohibidos". Sus inicios poéticos se expresaron en este período, bajo el seudónimo de Job Díaz, para luego obtener el seudónimo de El amigo Piedra.

Se trasladó a la capital Santiago de Chile en 1911, para cursar el sexto año de humanidades. Dio su bachillerato en 1912, y se matriculó en la Universidad de Chile con el fin de estudiar derecho o ingeniería. Finalmente esto no ocurre, ya que Pablo de Rokha abandonó los estudios para dedicarse a la vagancia y bohemia.

Son tiempos oscuros para el poeta, que vive en una nebulosa de disgregación y desencanto familiar. Despunta un carácter violento y rebelde. Durante el transcurso, escribe para distintos periódicos, como La Razón y La Mañana. Publicó sus primeros poemas en Santiago en la revista Juventud de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Volvió a Talca en 1914 con un sentimiento de fracaso. Es cuando recibió un libro de poemas firmado por Juana Inés de la Cruz, titulado Lo que me dijo el silencio. Pese a criticar con gran dureza el poemario, no puede evitar enamorarse de la poetisa, por lo que volvió a Santiago en busca de su amor. El 25 de octubre de 1916 finalmente se casó con Luisa Anabalón Sanderson, verdadero nombre de la poetisa. Luisa, posteriormente, tomaría el seudónimo literario de Winétt de Rokha.

Entre 1922 y 1924 residió en San Felipe y Concepción, lugar último donde fundó la revista Dínamo.

Colaboró con el Frente Popular que elige presidente de Chile a Pedro Aguirre Cerda en 1938. Mientras tanto su vida familiar crece al nacer sus hijos Carlos (poeta conocido como Carlos de Rokha), Lukó (pintora conocida como Lukó de Rokha), Tomás, Juana Inés, José (pintor conocido como José de Rokha), Pablo, Laura y Flor. Varios de ellos murieron prematuramente: Carmen y Tomás, muy pequeños, mientras que Carlos y Pablo, murieron ya mayores y de manera trágica.

En 1944, el Presidente Juan Antonio Ríos, lo nombró Embajador cultural de Chile en América y el poeta inició un extenso viaje por 19 países del continente. Luego de constantes viajes, se enteró en una escala en Argentina que Gabriel González Videla ha sido elegido Presidente de Chile, quien dicta la Ley de Defensa de la Democracia y comienza un período de represión contra el Partido Comunista.

En 1949, el poeta volvió a Chile. Su esposa Winétt de Rokha llegó al país enferma de cáncer, para luego fallecer en 1951. En 1953 aparece Fuego negro, elegía de amor dedicada a Winétt.

En 1955, publicó Neruda y yo, ácida crítica al poeta, que es llamado plagiador, mistificador de los trabajadores y al cual clasificó de falso artista y militante. Estas afirmaciones le provocaron fuerte rechazo de parte de amigos de Neruda. Rokha, con su comunismo ateo y prepotente, no era aceptado entre los más conciliadores seguidores de Neruda.

En 1960, con Genio del pueblo se vuelve a suscitar la polémica con Pablo Neruda, satirizado bajo el seudónimo de Casiano Basualto. Pablo de Rokha continuó su vida embargado en el dolor y el recuerdo imborrable de su compañera Winétt. El dolor se agrandó con la muerte de su hijo Carlos en 1962, lúcido poeta de la época, aunque poco reconocido en la actualidad, los escritores, y en especial poetas, lo admiran en gran manera.

En 1965 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, del cual declara:
«Me llegó tarde, casi por cumplido y porque creían que no iba a molestar más».

El 19 de octubre de 1966, fue nombrado Hijo Ilustre de Licantén. En 1967, publicó el que fue su último libro editado en vida, Mundo a mundo: Francia.

El 10 de septiembre de 1968 y a los 73 años de edad, Pablo de Rokha se suicidó de un balazo en la boca, siguiendo el destino de su hijo Pablo, muerto meses antes, y el de su amigo Joaquín Edwards Bello, muerto ese mismo año.

Toda la amargura del poeta se puede expresar en la siguiente declaración con motivo de su Premio Nacional de Literatura:
"Mis impresiones en este momento son contradictorias. Cuando vivía Winett, mi mujer, y también mi hijo Carlos, antes de que la familia se destrozara, este galardón me habría embargado de un regocijo tan inmenso, infinitamente superior a la emoción que siento en este momento. Hoy para un hombre viejo, este reconocimiento nacional que indudablemente me emociona, no puede tener la misma trascendencia."
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Pablo de Rokha: Neruda y Yo.

Editorial Multitud, Santiago de Chile, 1955.

"Bacalao y la Banda Negra"

*Nota: Pablo de Rokha apoda Bacalao a Pablo Neruda

Pablo de Rokha


En Chile, cuando un imbécil se siente eunuco, la mujer lo patea y lo cornea con los amigos, y le fallan las glándulas de la poesía, escribe una "Historia de la Literatura Chilena", o se dedica a antologar a los poetas.

Pero todo eso no es todo: destina la apología general a "Bacalao".

Es que "Bacalao" trabaja de dos maneras: seduciendo y convenciendo a los "ganimedes" e intimidando a los cobardes, y, como los "ganimedes" y los cobardes son oportunistas de condición y régimen, "Bacalao" somete a los "ganimedes" y a los cobardes a la majestad patipelada de su Reinado.

La gran Pachacha clueca, empolladora de todos los huevos podridos del gallinero de gallipavos, es "Alone", o "Floridor Callampa".

Pero el feto nacional de la culebra, demagógica, -"Bacalao"- nada hubiese hecho sin el auxilio y las lavativas retórico-poético-políticas de la "Banda Negra". Yo recuerdo los tiempos "crepuscularios" de Neftalí, en el que los borrachos de la "Ñata-Inés" y "El Jote", o "Papapietro", o los bolseros al "Ratón Agudo", presididos y dirigidos por Tomás, Diego, Rubén, hacían decir a Rojitas Jiménez, el hipante ángel demoníaco de la ralea, que se caía dé ebrio "se ha curado el primer poeta de Chile", señalando a "Bacalao", que andaba disfrazado y mendigando, en trueque horrible, aplausos por halagos.

Y lo de "el primer poeta de Chile", "el primer poeta de 'Chile", "el primer poeta de Chile", lo sobaron y lo manosearon, como bola de moco, tanto y tanto y retanto, que se lo metieron por el hocico, lo mismo al botudo de Cruchaga que al perverso y mostrenco infeliz Víctor Castro, el hijito menor nonato de la Burra de Balaam y Pero Grullo.

"La Banda Negra" usó el rumor anónimo y la calumnia, usó el rumor anónimo y "el anónimo", y las más torvas infamias nos acorralaron en la soledad heroica, clausurándonos todas las puertas a visitas o a cartitas.

Eso se hizo en las tabernas y en los prostíbulos, o en las "boites" de degenerados. Y cuando el "Ché Raúl" arribó a cafichear y a cabronear literariamente su vocación "porteña", por aquesta latitud oceánica, el párrafo difamatorio, ácido y protervo, invadió los periódicos, en el ademán del irresponsable, y la difamación anónima se planificó a escala internacional, organizada, la claque funcionó por avión, y los "slogan" laudatorios y los ditirambos los comercializó la gran máquina inflacionista en la Retórica-Poética. Funcionó el Frankestein, entonces, y "Bacalao" se fue hinchando, hinchando, hinchando como un Robot rojo y terrible. El gran engaño a la clase obrera entonces se produjo: el cantor vecinal ingresó a la Fama, y se confundió "el éxito" con "el mérito", en la astracanada feroz del bribón, con harto y "muchazo" del tinto y del otro en las botellas. La "Banda Negra" empuñó el bombo entre trago y trago.

Y cuando yo me azoto entre la desgracia y la miseria, después de haber forjado continentalmente el rol épico de Chile, y Winétt se está muriendo, ellos, los perros acerbos de la "Banda Negra", se ríen e impiden que se publique el terror del dolor familiar, a fin de que se acerquen los amigos a la lejanía tremendamente infinita de "los de Rokha", arrasados por el huracán de la mayor desgracia del mundo.

Un cinturón de fuego nos ha cercado y los libros han caído al vacío del sabotaje organizado por "Bacalao y la Banda Negra". Cuando en 1949 yo planteé en "Arenga sobre el Arte" los términos categóricos del Realismo en Hispanoamérica, como consecuencia natural y lógica de haber yo venido realizándolo, yo venido experimentándolo, yo venido organizándolo en mis poemas durante cuarenta años, con las caídas y las victorias de una gran batalla, y Winétt de Rokha lo mismo, en grado equivalente, un silencio mortal nos rodeó, amenazándonos, en rodaje de matones, y "Bacalao" descubre su naturalismo, no su realismo, demencial-elemental, plagiándonos, pero se derrumba: "Estrellas/ no por eso/ me creáis/ tonto... en esta intimidad/ de los/ amores/ dejadme a mí,/ polígamo/ (???) del espacioso tálamo/ nocturno"... dice en "Oda a las estrellas", de "El Siglo", del sábado 30 de Abril, en el que se retrata con las cejas pintadas, conmemorando el aniversario de los Mártires de Chicago, y agrega que va a embarazarlas a todas, exaltando su poligamia, y olvidando que las estrellas tienen cinco picos. Ha "tirado" muy pasado el tejo, el trovador circense y pastoril, por lo cual cuando arrea los ganados por las risqueras de la literatura, al angelito se le van las cabras…

"La Derecha y la Izquierda son lo mismo", decía un cabo a los conscriptos, "con la única diferencia de que, precisamente son todo lo contrario". Así plantean su conducta y su doctrina "Bacalao y la Banda Negra". Y su estética y su política y su poética, "el naturalismo" elemental, oscuro por todo lo que esconde de estafa, a espaldas de su rol baboso, prefabricado, para el engaño feroz a las masas.

Antipatriota y antichileno, el apátrida enamorado canta a la cebolla del Paraíso Terrenal y dice que invade el jugo de tomate las vías públicas de Chile, cuando no hay familia obrera que consuma legumbre alguna en sus comidas inexistentes. Ahíto e inflado se revuelca, como un puerco, en la abundancia escandalosa y ve la Población Callampa con la mirada alucinada de don Quijote, las tierras sangrientas del Toboso y los mesones torvos de Castilla. Pero el "leso" inmortal, con genio adentro, acumulaba todo lo heroico caballeresco, y el "Bacalao" antimarxista da de mamar a Falstaff y a Fouché con la teta mañosa del oportunismo, y la "Banda Negra" agita la bacinica del incienso frente a frente al guatón infantil, rodeado de odaliscas, y vates eunucos. "Nido de ratas". Afirma el pueblo que la "Justicia llega tarde, pero llega", y si consideramos el resbalón mortal del archipreste en los últimos tiempos, "el terrible crugir de dientes y el mucho lloro" de la "Banda Negra" y la gran soledad de "Bacalao", mientras la tremenda migración de ratones se impone a la ciudadanía, el "Mane Tecel Pares", de Baltasar de Babilonia, emerge y adviene, desde el vértice de las masas y el fuego del cielo arrasa a Sodoma.

Han caído dos falsos Mesías y dos suicidas, en "Alone" y "Neftalí" sumados...

Existe, en Chile, por debajo, un estado de conciencia, y un estado de alerta nacional, que es temible y terrible para los mixtificadores, y, frente a frente a él, Basualto está perdido.

Como su compinche "Alone", ("Floridor Callampa").

Aquí, ni el peronismo, ni el nerudismo, ni el alonismo, ni el "realismo", hecho con deshechos y a máquina, llegaron jamás, a golpear, positivamente, el corazón del pueblo. En la campaña de injurias de "Bacalao", contra la personalidad seria y eminente de Juan de Luigi, a quien pretendió ridiculizar el demente, todo el mundo chileno está con de Luigi, y está contra "Bacalao" enjuiciándolo, contra "Bacalao" y su actitud canalla. Y las "Odas Elementales" no convencen ni a los caballos carretoneros, ni a la María de la Cruz, ni al "Peroncito", trágicamente sostenido por Galvarino, con letreros en las letrinas.

No; somos nosotros, los chilenos, demasiado inteligentes, ellos demasiado necios; y la perspicacia nacional es tremenda.

Si cualquier imbécil se levanta y lo levantan, es precisamente para dejarlo caer y matarlo del porrazo, porque el histrión implume yacerá botado, como pingajo en la vía pública, y ni siquiera lo echarán con el pie a las alcantarillas.

Por eso el Ché Vuletich y toda la tropa de renegados, espías, paniaguados y aventureros, comprados y pagados por Perón, para hacerle el juego al justicialismo, tienen el hocico condecorado de escupos.

Es inútil que Fulano o Zutano o Mengano, se retraten abrazados a Baroja o al perro de Baroja o besando a Juan Ramón Jiménez; todo el mundo sabe en Chile que el tal angelito es tonto, no como Pero Grullo, más tonto que Pero Grullo, y sabe que es tonto por ejemplo, "Alone", con simulación de inteligencia y todo, y que es tonto Undurraga y que son tontos los Montes-Orlandi, porque todo el mundo, es decir el pueblo, el gran pueblo de Chile no se equivoca, y cuando se equivoca, se rectifica a la carrera: ¿cuántos ibañistas e ibañosos quedarán en Chile de los cuatrocientos mil que votaron por el hombre de Septiembre? ni su líder máximo. Y de los mariacrucistas?: Galvarino, y únicamente, Galvarino, el peroniñento. El contrabando literario continuado y mercantil es imposible entre nosotros: Basualto está caído, está perdido, está hundido para siempre nunca jamás, eternamente. Y Juan de Luigi en los primeros planos. Por eso yo quiero tanto y tan entrañablemente a mi país, y siento orgullo enorme de ser chileno, un orgullo enorme y documentado.

La mixtificación "Alone"-nerudiana dio el resbalón mortal de los idiotas, y de él no se va a levantar jamás, aunque quiera comerse las estrellas "con mantequilla si es posible", y preñarlas, porque el pobre y cretino hombre se pisa la huasca en la literatura y el guatazo es gigante.

El ojo de fuego de la nacionalidad, "Bacalao" lo lleva clavado en el pingajo del alma, y tiembla, sonriendo con miedo tremendo de payaso que se cae del alambre y se rompe el ludibrio en las baldosas. He ahí entonces su demencialismo integral, condicionado por el espanto. Y sus estrellas "con colchones", "con ensaladas", ".con relojes", como la doña Maruja, o "con olor a camello", lo persiguen ladrándole y mordiéndole las canillas al gran pedota, como los perros de la vecindad al ladrón de gallinas del Víchuquén de antaño.

La parranda descomunal acaba en la comisaría, y pateados los borrachos de la "Banda Negra" en todos sus burdeles.

Tenebrosamente Ligados, por debajo, al soplonaje policial, los mercenarios y los escribanos, que no escriben, y los colipatos de "Bacalao y la Banda Negra", al servicio de todos los gobiernos, afrontan, hoy, la desintegración rotunda. La crítica experimental, 'marxista, los desenmascara y el equipo social de las generaciones de jóvenes, los vomita. Ya la mentira y la demagogia, y la calumnia no resultan como sable de combate en la poesía, cuando se trata de imponer -el delirio de babas de un impostor que se derrite.

Fracasaron los paniaguados, y el poeta analfabeto boquea...
* * *
Lea y medite Alone-Neftalí, y Neftalí, en persona, lo que escribe, macizamente, Eduardo Mallea en "El Diario Ilustrado, (???) del 22 de Mayo de 1955, y lo cual entraña una lección de honor para el "Alone"-Neftalí, que no comprendió jamás estos grandes hechos:

"Todo este arte está fundado en las exageraciones. Pero, en obra o persona, la grandeza se funda en una exageración de sí misma.

Habría que ponerse a pensar sobre estos dos términos, tan emparentados, literatura y exageración, simbiosis que en una obra opera el extremo de las dimensiones. Últimamente se ha dado en cultivar, sin quererlo, un arte de todo punto menor, aunque refinado, en virtud de un miedo de una especie de miedo sabio y litúrgico a exagerar. Veo a muchos nombres jóvenes, cargados de talento creador y de inteligencia fina y discriminativa, asesinar y asesinarse en sus posibilidades de grandeza, debido a un exceso: el exceso de gusto, de medida, de cuidado les veda, les cohíbe, les evita, les mata los otros excesos de la facultad libre y creadora, o sea la riqueza misma de las potencias.

Es triste que mucha gente joven pierda por una posesión mal dirigida de actitudes eminentemente aristocráticas la posibilidad de la suma grandeza, o sea que por querer ser delicada pierda irremisiblemente la ocasión de ser grande. Porque un arte mayor no es un arte para minorías, sino el que abarcando las minorías las sobrepasa, y extiende sus consecuencias y su trascendencia haciéndolas inteligibles para la mayor porción posible de mentes y sensibilidades.

Toda la grandeza de Dickens está en la facundia de sus poderes exagerativos.

Así pues en los grandes temperamentos creadores lo que perdura, por encima de las sutilezas cualitativas, es cierta magnitud cuantitativa. El teatro de Beaumont y Fletcher o el de Shakespeare (y el de Marlowe, sirven al hombre universal, forjan su encuadre complejo; el teatro de Racine sirve a un gusto.

Decía Bulwer Lytton en carta a Lord Lytton, su hijo, citadas por Forster, que "el arte y lo correcto se hallan lejos de la identidad con el objeto, y que el primero se manifiesta a veces en su desdén por lo segundo. Porque el ideal, así el serio como el humorístico, no consiste en la imaginación, sino en la exaltación de lo natural. Y por consiguiente hemos de exigir del arte no tanto la forma como se parezca a lo que hemos visto cuanto el modo como de cuerpo a lo que somos capaces de imaginar".

Es bueno establecer la diferencia que media entre buen gusto y gran gusto, siendo muchas veces el primero industria de insignificancia y el segundo de magnitud. Existen bastantes personas capaces de disponer los detalles interiores de una casa moderna, de un pequeño departamento banco, y discreto o bien pensando en esquema, pero muy pocas es natural, capaces de aportar altura y señorío al arreglo de las grandes estancias vacías de un noble palacio, Lo grande tiene que ser enfrentado con grandeza.

Las almas verdaderamente creadoras, son almas exageradas. Exageradas en su proporción intima y exageradas en el sentido de su visión. Y solamente lo que es acomodado y normal, de dimensiones y de vista, es lo que carece de interés y no merece ser descrito, loado ni cantado.

Si, los espíritus mayores no temen al mal gusto. Poseen el suyo propio, a quien no lo interesa ser ni bueno ni malo, sino ser, y ser en toda su genial desenvoltura.

¡Pobres de los que se miden y recatan demasiado, y quedan siendo ángeles tímidos! Porque aun la medida de lo angélico reclama una enorme ambición de vuelo y un firmamento que no lo coarte ni lo disminuya. Un ángel de buen gusto sería difícil de concebir; un ángel no puede tener más que gusto angélico, que es como decir que un escritor de veras admirable no puede tener más horizonte que todo el horizonte, mostrando su poder en cuanto abarque, ni otro gusto que el de su plenitud.
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Epopeya de las Comidas y las Bebidas de Chile

poemas

(Ensueño Del Infierno )

(Fragmentos)

Hermoso como vacuno joven es el canto de las ranas guisadas de entre perdices,
..... la alta manta doñiguana es más preciosa que la pierna de la señora más
..... preciosa, lo más precioso que existe, para embarcarse en un curanto bien servido, el camarón del Huasco es rico, chorreando vino y sentimiento, como el choro de miel que se cosecha entre mujeres, entre cochayuyos de
..... oceánica, entre laureles y vihuelas de Talcahuano por el jugo
..... de limón otoñal de los siglos, o como la olorosa empanada colchagüina, que agranda de caldo la
..... garganta y clama, de horno, floreciendo los rodeos flor de durazno. Y, ¿qué me dicen ustedes de un costillar de chancho con ajo, picantísimo,
..... asado en asador de maqui, en junio, a las riberas del peumo
..... o la patagua o el boldo que resumen la atmósfera dramática
..... del atardecer lluvioso de Quirihue o de Cauquenes, o de la guañaca en caldo de ganso, completamente talquino o
..... licantenino de parentela?, no, la codorniz asada a la parrilla se come lo mismo que se oye "el
..... Martirio", en las laderas aconcagüinas, y la lisa frita en el
..... Maule, en el que el pejerrey salta a la paila sagrada de gozo,
..... completamente rico del río, enriquecido en la lancha
..... maulina, mientras las niñas Carreño, como sufriendo, le
...... hacen empeño a "lo humano" y a "lo divino", en la de gran
..... antigüedad familiar vihuela. Los pavos cebados, que huelen a verano y son otoños de nogal o de
..... castaño casi humano, los como en todo el país, y en Santiago os beso, como a las tinajas en donde suspira la chicha como la niña más linda de
..... Curicó levantándose los vestidos debajo del manzano
..... parroquial, de la misma manera que a la ramada con quincha de chilcas en donde tomamos en cacho
..... labrado el aguardiente de substancia, o el colchón de amor,
..... en el cual navegamos y nos enfrentamos sollozando
..... a los océanos tremendos de la noche, a cuya negrura horriblemente
..... tenaz converge el copihue de sangre, o la lágrima que nos llevamos a la boca cuando estamos alegremente cantando. El vino de Pocoa es enorme y oscuro en el atardecer de la República
..... y cuando está del corazón adentro el recuerdo y la apología de lo heroico cantan en la rodaja de las espuelas como el lomo del animal, nadando en la tonada fundamental de los remansos o
..... contra la gritería roja de la espuma. La chichita bien madura brama en las bodegas como una gran vaca sagrada, y San Javier de Linares ya estará dorado, como un asado a la parrilla, ..... en los caminos ensangrentados de abril, la guitarra del otoño llorará como
..... una mujer viuda de un soldado, y nosotros nos acordaremos de todo lo que no hicimos y pudimos y debimos
..... y quisimos hacer, como un loco
..... asomado a la noria vacía de la aldea, mirando, con desesperado volumen, los caballos de la juventud en la
..... ancha ráfaga del crepúsculo, que se derrumba como un recuerdo en un abismo. Relumbra la montura en Curicó, del mar a la montaña, resonando como
..... una gran carreta de trigo, resonando como el corredor de vacas o el trillador o el que persigue a una ternera
...... borneando la lazada encima de la carcajada, chorreada de sol de la faena, en la cual la bosta
..... aroma como un dios los estiércoles domésticos, con huevos
..... inmensos de viuda. Una poderosa casa de adobe con patio cuadrado, con naranjos, con corredor
..... oloroso a edad remota, y en donde la destiladera, canta, gota a gota, el sentido de la eternidad
..... en el agua, rememorando los antepasados con su trémulo
..... péndulo de cementerio, existe, lo mismo en Pencahue que en Villa Alegre o Parral, o Iloca o Putú, aunque es la aldea grande de Vichuquén la que se enorgullece, como de
..... la batea o la callana, del solar español, cordillerano, de toda
..... la costa, y son las casas-tonadas del colchagüino y el curicano, quienes la expresan en lengua tan
..... inmensa, comiendo arrollado chileno. Porque, si es preciso el hartarse con longaniza chillaneja antes de
..... morirse, en día lluvioso, acariciada con vino áspero, de
..... Quirihue o Coihueco, en arpa, guitarra y acordeón bañandose,
..... dando terribles saltos a carcajadas, también lo es saborear la prieta tuncana en agosto, cuando los chanchos
..... parecen obispos, y los obispos parecen chanchos o hipopótamos,
..... y bajar la comida con unos traguitos de guindado, sí
.... en Gualleco las pancutras se parecen a las señoritas del lugar: son
..... acinturadas y tienen los ojos dormidos, pues, cosquillosas y
..... regalonas, quitan la carita para dejarse besar en la boca, interminablemente. Y la empanadita fritita, picantoncita y la sopapaipilla, que en tocino ardiente
..... gimieron, se bendicen entre trago y trago, al pie de los pellines
..... del Bio-Bio, en los que se enrolla el trueno con anchos látigos, pero nunca la iguala a la paloma torcaz, paladeada en los rastrojos de julio,
..... en la humedad incondicional de tal época, entre fogatas y tortillas,
..... tomando en la bota de cazador esos enormes vinos que huelen a pólvora
..... y a amistad o al zorzal tamaño del viñedo, que es el puñal agrario del lamento, cazado entre los pámpanos santos, como un ladrón del vecindario campesino
..... y al cual se cuece en mostos blancos, ni al causeo de patitas, que debe comerse en Rancagua, no después de beber
..... bastante chacolí con naranjas amargas, sino tomando vino de Linderos. Cuando el jamón está maduro en sal, a la soledad fluvial de Valdivia,
..... y está dorado y precioso como un potro percherón o una
..... hermosa teta de monja que parece novia, comienza el poema de la saturación espiritual del humo y así como
..... la olorosa aceituna de Aconcagua, con la cual sólo es posible saborear
..... los pavos borrachos con apio y bien cebados y regados con cien botellas,
..... la olorosa aceituna de Aconcagua, se macera en salmuera de las salinas
..... de Curicó, únicamente, la carne sabrosa de los bucaneros y la piratería se
..... ahuma con humo, pero con humo de ulmo en la Frontera y surgen pichangas y
..... guantadas. En Vichuquén se condimenta un valdiviano tan picante que arrastra el trago
..... muy largo y al cual, como a los porotos fiambres, se le aliña con limón y brotes de
..... cebolla de invierno, todo lo cual, encima del mantel, florece, con tortillas de rescoldo, y también las papas asadas y la castaña, como en Concepción,
..... cuando se produce sopa de choros, o en Santiago chunchules
..... o cocimiento del Matadero, a plena jornada invernal, o en Valparaíso choros,
..... absolutamente choros, choros crudos o asados en brasa y de peumo. Sin embargo, no comamos la ostra en ese ambiente, en el que relumbran y descuellan
..... los congrios-caldillos o flamea la bandera de un pipeño incomparable, comámosla en el gran restaurante metropolitano, con generoso y
..... navegado ámbar viejo de las cepas abuelas del Maipo, comámosla lloviendo y
..... brindando en el corazón de la lluvia, como si fuéramos a ser fusilados o
..... ahorcados al amanecer en las trincheras. Y en Constitución o Banco de Arenas el piure se tajea a cuchilladas, bañandolo
..... en limones de la costa y vino blanco, tanto vino blanco como es blanco
..... el vino blanco, mientras la presencia del pejerrey frito asoma su sol sangriento, como polvoroso oro en campos de batalla. ¡Ah! felices quienes conocen lo que son caricias de mujer morena y lo que son rellenos
..... de erizos de Tocopilla o charqui de guanaco de Vallenar o de Chañaral, paladeado en la sierra minera, entre mineros, conversando con los burros sagrados
..... que forjaron la minería, en tanto dos cabritos de Illapel se divierten alegremente, en los olorosos
..... rescoldos fabulosos del boldo de las banderas chilenas,
..... gloriosos como gloriosos mostos. Los huasos ladinos y remoledores de Doñigüe o Machalí o San Vicente de Tagua-Tagua
..... comen asada la criadilla, con pellejo, medio a medio del rodeo de octubre, entre el quillay o el raulí florido
..... de las "medias-lunas", estremecidas por el bramido nacional de las vacadas,
..... estremecidas por el coraje de los jinetes rurales y el sol sonoro, y el ñachi lo toman caliente, bebiéndolo del degüello tremendo, como
..... en los espantosos sacrificios religiosos de la fe arcaica, horrorosamente
..... ensangrentada, con la naturaleza y la sangre como dioses. Si se prefiere ganso con ajo y arvejitas, cómase en la provincia de Cautín,
..... y el curanto en Chiloé y en Osorno o Puerto Montt o en Carahue, para
..... la época santa de las Candelarias, en días nublados, indefectiblemente nublados,
..... mientras tiritan las hojas caídas en el agua inmensa. Cantando y tomando, los empleados públicos del lugar atraviesan sin afeitarse de una eternidad a otra eternidad, completamente de aguardiente atorados,
..... en aquellos amarillos, inmensos catres de bronce que cubren el
..... Valle Central de la República de nubes azules y angelitos, y el preceptor se toma su
..... copa de tormento, exactamente en Pelequén,
..... en Chimbarongo, en Tutuquén o en Curanilahue. Dicen los curillincanos que nadie entiende cómo se asa la malaya
..... al estandarte bañada en harina tostada y orégano, sino los curillincanos
..... y aun los más baqueanos y acampados, pero los sanclementinos, si son Ramírez, les desmienten y agregan la molleja
..... y el pecho de ternera con hartos abundantes tallos y vinagre y bajan la panzada con guarapón de Curtiduría y avelanas bien retostadas
..... del Culenar maulino, Maule abajo o con queso asado, de aquel que huele
..... a coironal cuyano o a "triste", cantado por arriero,
..... allá por el "Resguardo de Las Lástimas", a lo cual contesta el viviente de Pichamán con medio ternero al rastrojo del alambique y el paisano de Tanguao o de Huinganes con chanchitos rellenos de perdices
..... en la brasa primaria y elemental de los roces de mayo,
..... que son como el rescoldo de los antepasados y los primeros
..... incendios del mundo. Si fuera posible, sirvámonos la empanada, bien caliente, bien caldúa, bien picante, debajo del parrón, sentados en enormes piedras, recordando y añorando
..... lo copretérito y denigrando a los parientes, cacho a cacho de cabernet talquino, y la sopaipilla lloviendo, con poncho, completamente mojados, entre naranjas y violetas,
..... acompañados de cura párroco y borrachos. Será el chunchul trenzado, como cabellera de señorita, oloroso y confortable a la manera
..... de un muslo de viuda, tierno como leche de virgen, lo cosecharemos de vaquilla o novillo o ternera joven, la cual, si estando enamorada
..... ríe y come ruidosamente, elegid la melancólica, sirvámoslo con buendoso puré de papas, en mangas de camisa, por Renca o Lampa,
..... acompañados de señoras condescendientes y mucho vino tinto, pero
..... más de bastante y mucho, cuando ojalá se celebre el onomástico del carnicero o el santo del paco de la comuna y la niña de la casa os convida a que recitéis, como un cualquier maricón del
..... "Pen Club", por ejemplo, pues entonces
... cantad, cantad la canción nacional, proclamándoos por vosotros el Conquistador de la América del Sur, proclamandoos capitán de los corsarios americanos, proclamándoos antiguo y valeroso vikingo en jubilación hasta el alba, cuando los pájaros del amanecer cantan la lágrima romántico-dramática de la luna hundida, no sabemos cómo nos ponemos el sombrero, ni cómo se llamaba aquél del moscatel lagar ahogado. Cuando está borracho el año, el otoño, los rastrojos, los abejorros, los porotos,
..... la peonada, los patrones y los lagares, comienza la vendimia, la cual se produce reventando pámpanos agarrados al sol
..... encima de los pechos, del vientre, de los muslos de las muchachas, que habrán de
..... estar de espaldas, con las piernas abiertas, riéndose, mientras resuellan las carretas, sonando cerro abajo y un roto apalea a una patagua, creyéndola su mujer querida y arriba de la gran ramada
..... de quillayes o maitenes grita un chorro de vino, que anda por bajo debajo de los subterráneos, gritando,
..... grita, como un animal muerto, grita mostrándole a la inmortalidad su verga de toro.

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Genio y Figura


A Winétt
Yo soy como el fracaso total del mundo, ¡oh, Pueblos!
El canto frente a frente al mismo Satanás,
dialoga con la ciencia tremenda de los muertos,
y mi dolor chorrea de sangre la ciudad.

Aún mis días son restos de enormes muebles viejos,
anoche «Dios» llevaba entre mundos que van
así, mi niña, solos, y tú dices: «te quiero»
cuando hablas con «tu» Pablo, sin oírle jamás.

El hombre y la mujer tienen olor a tumba,
El cuerpo se me cae sobre la tierra bruta
Lo mismo que el ataúd rojo del infeliz.

Enemigo total, aúllo por los barrios,
un espanto más bárbaro, más bárbaro, más bárbaro
que el hipo de cien perros botados a morir

Winett: esposa de Pablo de Rokha
Neftali: Nombre de Neruda
Alone: Famoso critico literario
segun algunos nerudianos la dopcion del nombre de neruda por Neftali reyes se dene al peta Jan Neruda(1834-1891)iniciciador ddel dsinbolisnoen el este europeo uno de los creadores del folletib chec oy grab crobista de la ciudad de praga

10 de mayo de 2009

Cuento Breve


-Mamita- pregunta la niñita-, ¿todos los cuentos de hadas empiezan con "Había una vez"?
- No mi cielo- explica la madre-. Algunos empiezan : "Querida, me voy a quedar trabajando en la oficina hasta muy tarde"

Un poco de humor para el fin de semana

7 de mayo de 2009

Vicente Huidobro


Vicente García-Huidobro Fernández (Santiago, Chile, 10 de enero de 1893 - Cartagena, Chile, 2 de enero de 1948), mayormente conocido como Vicente Huidobro, fue un poeta. Creador y exponente del creacionismo, es considerado uno de los cuatro grandes de la poesía chilena (con Neruda, De Rokha y Mistral).
Primeros años

Hijo de Vicente García Huidobro y de María Luisa Fernández, nace en Santiago en el seno de una familia adinerada, relacionada con la política y la banca. Su madre era una activa feminista y anfitriona de numerosas veladas literarias. Su padre, era el heredero del marquesado de Casa Real. Tras pasar sus primeros años en Europa, entró en 1907 al Colegio San Ignacio en Santiago, perteneciente a la Compañía de Jesús. Cursó estudios de literatura en la Universidad de Chile y publicó Ecos del alma en Santiago (1911), de tendencia modernista. Al año siguiente se casó con Manuela Portales Bello. Funda y dirige la revista Musa Joven, donde apareció parte de su libro posterior Canciones en la Noche y su primer caligrama, Triángulo armónico.

En 1913 dirige con Carlos Díaz Loyola (nombre real para Pablo de Rokha) los tres números de la revista Azul y publica los libros de poemas La Gruta del Silencio y Canciones en La Noche.

En 1914 dicta la conferencia Non Serviam, que refleja su credo estético. En Pasando y Pasando expone sus dudas religiosas y sus críticas contra los jesuitas, lo que le vale reproches por su familia. Publica también ese año Las Pagodas Ocultas (1916), libro de "salmos, poemas en prosa y ensayos", que firma por primera vez con el nombre Vicente Huidobro.

Permanencias en Argentina, Francia y España
En 1916 viajó a Buenos Aires y pronunció canción de la vida y el futuro de Chile y del mundo entero, donde esbozó su teoría creacionista. Ese mismo año embarca rumbo a Europa con su mujer e hijos; de paso por Madrid conoce a Rafael Cansinos Assens, con quien había mantenido una relación epistolar desde 1914. Se instala en el París de la Primera Guerra y publica Adán (1916), obra que cierra el período inicial de su formación. En Argentina habría editado El espejo de agua (1916), obra breve compuesta por nueve poemas con que Huidobro, aunque todavía incipientemente, inicia su nueva forma estética.

En 1917 colabora en la revista Nord-Sud dirigida por Pierre Reverdy junto a Guillaume Apollinaire, Tristan Tzara, Jean Cocteau, André Breton, Louis Aragón, Max Jacob y otros, hasta que una disputa con su director lo aleja de este medio. Se relaciona con las vanguardias parisinas de la época: Pablo Picasso, Juan Gris, Jacques Lipchitz, Francis Picabia, Joan Miró, Max Ernst, Paul Éluard y Blaise Cendrars, además de los anteriormente nombrados. Publica Horizon Carré (1917) que incluye poemas que habían aparecido en El espejo de agua, traducidos al francés con la ayuda de Juan Gris y presentados con una composición tipográfica más avanzada.

En otoño de 1918 Huidobro viaja a Madrid, iniciando una serie de viajes anuales a esa ciudad. Allí toma contacto con Robert y Sonia Delaunay, refugiados en España, y reanuda su amistad con Rafael Cansinos Assens. En el café Pombo se relaciona con Guillermo de Torre, Isaac del Vando-Villar, Mauricio Bacarisse y Ramón Gómez de la Serna, entre otros, y divulga las vanguardias parisinas y su mismo movimiento creacionista, que dará paso además al movimiento ultraico o Ultraísmo. Se cartea con Tristan Tzara y colabora en su revista Dada. En Madrid publica simultáneamente cuatro libros en 1918, Hallali y Tour Eiffel en francés; Poemas Árticos y Ecuatorial en español y reeditaría El Espejo de Agua. En 1919, en otro de sus viajes a Madrid, llevaba consigo, según Rafael Cansinos Assens, el borrador de un «Voyage en parachute» primer esbozo de lo que seria posteriormente Altazor. Hace cursos diversos sobre ciencias en diversas universidades y se interesa además por conocimientos esotéricos: astrología, alquimia, cábala antigua y ocultismo en general.

En 1920 sigue escribiendo en París y colabora junto a Amédée Ozenfant y Le Corbusier en L' Esprit Nóuveau, revista dirigida por Paul Dermée, además en La Bataille Littéraire, La Vie des Lettres, Le Coeur á Barbe y Actino; y, escribe también para las revistas ultraístas españolas: Grecia, la Revista Cervantes, Tableros y Ultra. En El Liberal de Madrid, Enrique Gómez Carrillo publica una entrevista a Pierre Reverdy, quien se atribuye la paternidad del creacionismo y acusa a Huidobro de antedatar la edición de El espejo de agua. Grecia solidariza con Huidobro y éste viaja a Madrid, entre agosto y septiembre, a refutar a Enrique Gómez Carrillo.

Creacionismo y Altazor

En 1921 aparece en Madrid el primer número de Creación Revista Internacional de Arte, fundada y dirigida por Huidobro, que incluye producciones de una escultura de Jacques Lipchitz y pinturas de Georges Braque, Pablo Picasso, Juan Gris y Albert Gleizes. El segundo número aparece en París, en noviembre, bajo el título Création Revue d'Art. En diciembre dicta su famosa conferencia sobre «La Poesía», que le servirá como prólogo a la edición española de Temblor de Cielo. Publica Saisons Choisies, (1921) antología preparada por su autor.

En 1922 expone en el Branche Studio de París su teoría sobre la creación pura y da conferencias sobre el mismo tema en Berlín y Estocolmo. Publica en la revista polaca Nowa Sztuka. Le clausuran su exposición de poemas pintados, presentada en el Teatro Edouard VII de París, por ser demasiado rupturista y se trunca el proyecto de publicación de los mismos bajo el título de Salle XIV. Colabora con Sonia Delaunay en la creación de «Robes-poèmes». Mantiene amistad con los músicos Edgar Varèse, Erik Satie y Georges Auric. Organiza con otras personas el baile de disfraces «Salle Bullier», en julio, en una etapa de intensa actividad social.

En 1923 Guillermo de Torre, en un artículo de la revista Alfar de septiembre, polemiza con Huidobro al acusarlo de haber copiado el creacionismo al uruguayo Julio Herrera y Reissig. Escribe el guión cinematográfico de Cagliostro, movido por el proyecto de montaje del director rumano Mime Mtzu. Publica Finis Britannia, crítica contra el imperialismo británico y en 1924 es supuestamente secuestrado por este motivo, generando un gran interés en la prensa europea. Ingresa a la Gran Logia Masónica de Francia. Conoce ese año a Miguel de Unamuno, quien se halla exiliado en París, y aparece el número 3 de Création, donde publica su «Manifeste peut-être». En la revista participan Tristan Tzara, René Crevel, Juan Larrea y Erik Satie. En ella se incluye el suplemento «Al fin se descubre mi maestro», que responde a las acusaciones de Guillermo de Torre.

Colabora en otras revistas francesas y en 1925 continúa la polémica con Guillermo de Torre al publicar éste Literaturas europeas de Vanguardia, donde no se le deja muy bien parado. En pleno surgimiento del Surrealismo, pronuncia la conferencia «L'inconscient et I'inspiration artistique». Regresa a su país natal en abril y entra en política fundando en agosto Acción. Diario de Purificación Nacional, pero es golpeado frente a su casa al denunciar actividades fraudulentas de altas personalidades político-administrativas y el 21 de noviembre es clausurado su periódico. Huidobro continúa su actividad política fundando otro periódico, La Reforma. Es proclamado candidato simbólico a la Presidencia de la República por las juventudes progresistas. Sufre un segundo atentado al explotar una bomba frente a su casa. Colabora en las revistas Andamios, Panorama y Ariel y publica Automne Régulier y Tout à coup (ambos en 1925), con poemas que se oponen a las tendencias surrealistas. También Manifestes (1925), en donde recoge una serie de ensayos y proclamas que expresan su posición estética.

En 1926 publica en la revista Panorama de abril, a los 33 años, un poema que sería un fragmento del Canto IV de Altazor.

En 1927 viaja a Nueva York y conoce a través de Varèse a Charles Chaplin, Douglas Fairbanks y Gloria Swanson. Planea llevar al cine su novela Cagliostro. Escribe el «Canto to Lindbergh» poema de tono épico que exalta la hazaña del aviador.

Instalado en Europa dirige junto a Tristan Tzara la sección literaria «Feuille Volante» de Cahiers d'Art. Comienza a escribir su novela Mío Cid Campeador y descubre que es heredero del marquesado de Casa Real, título nobiliario que su madre, en los años siguientes, deseó tramitar, sin hacerlo finalmente.[1] En 1929 continúa el trabajo de Altazor y comienza el de Temblor de Cielo. Aproximadamente en esta época, hay un pequeño escándalo al casarse por segunda vez con Ximena, según el rito musulmán, para lo cual Huidobro debe hacer votos dentro de esta fe religiosa. Publica Mío Cid Campeador (1929), con ilustraciones de Santiago Ontañón.

En 1930 escribe en los Alpes italianos la «novela de anticipación», La Próxima, mientras pasa una temporada con su amigo Roberto Suárez Barros. Publica en la Revue Européenne su poema «Chanson de I'oeuf et de l'infini», recogido luego en español, en Ver y Palpar, (1941). Publica un fragmento de Altazor, en francés, en la revista Transition de junio.

En 1931 vuelve a Madrid para gestionar la publicación de Altazor y Temblor de Cielo. Asiste al recital de Poeta en Nueva York de Federico García Lorca. Se genera una breve disputa epistolar con Luis Buñuel por motivos políticos. Estando con Hans Arp de vacaciones en Arcachón, escriben ambos los textos de Trois Nouvelles Exemplaires. Inicia amistad con el pintor uruguayo Joaquín Torres-García. Publica Portrait of a Paladín, versión en inglés del Mío Cid Campeador, Temblor de Cielo y Altazor o el Viaje en Paracaídas.

Regreso a Chile

En 1932 regresa a Chile presionado por la crisis económica mundial y publica Gilles de Raíz.

En 1933 vive una intensa actividad política en pro del Partido Comunista chileno. En la revista Europa de Barcelona publica el artículo «Manifiesto a la juventud de Hispano américa» donde propone la creación de una república conformada por Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.

En 1934 escribe crítica cinematográfica en la prensa santiaguina. Nace su quinto hijo Vladimir, nombre dado en honor a Lenin. Publica, en un año de intensa actividad editorial: Cagliostro, (Santiago, Zig-Zag), novela-film; La Próxima. Historia que pasó en un tiempo más (Santiago, Walton); Papá o el diario de Alicia Mir (Santiago, Walton), novela escrita en forma de diario íntimo; y En la Luna (Santiago, Ercilla), teatro. Funda con Omar Cáceres y Eduardo Anguita la revista Vital/Ombligo.

En 1935 se desata la polémica entre Huidobro y Pablo Neruda al aparecer el primero en forma más relevante en la Antología de Poesía Chilena Nueva de Eduardo Anguita y Volodia Teitelboim. Publica Tres Novelas Ejemplares (1935). Debido a la brevedad de éstas debe agregar dos textos más de los escritos con Hans Arp, por sugerencia de su editor.

En 1936, junto a Pablo Picasso, Hans Arp, Vasily Kandinsky, Robert y Sonia Delaunay, entre otros, firma el «Manifiesto Dimensionista». Escribe artículos políticos antifascistas para el diario La Opinión y se adhiere al Frente Popular Chileno y escribe profusamente sobre la política contingente. Funda la revista Total y organiza a los escritores chilenos en solidaridad con el pueblo español. en guerra civil. Publica su poema «Está sangrando España». Viaja a este país donde participa activamente en la guerra.

En 1937 se acentúa la polémica con Neruda al encontrarse ambos en España apoyando la causa republicana. La Association Internationale des Escrivains pour la Défense de la Culture (A.I.D.C.) interviene desde París, en mayo, enviándoles una carta a ambos donde les insta a deponer su actitud. Firman, entre otros, Tristan Tzara, Alejo Carpentier, César Vallejo y Juan Larrea. Estadía en Valencia, participando en el Congreso de Intelectuales Antifascistas. De regreso a Chile, publica el poema en prosa «Fuera de aquí» contra militares fascistas italianos que visitan el país, lo que provoca una agresión en su contra. Publica el poema «Gloria y Sangre» en Madre España: Homenaje de los poetas chilenos, Santiago.

En 1938 nace Mandrágora, movimiento surrealista chileno que se gesta en reuniones en casa de Huidobro. Muere María Luisa Fernández, su madre. Publica en julio, el segundo y último número de Total.

En 1939 publica Sátiro o el . En 1940 publica en El Mercurio y La Nación sus tres «Cartas al Tío Sam». Al año siguiente, publica Ver y Palpar y El Ciudadano del Olvido (1940), con recopilaciones de poemas inéditos y publicados en revistas nacionales y extranjeras.


Últimos años

En 1942 aparecen en Santiago de Chile segundas ediciones de Temblor de Cielo, Cagliostro y Mio Cid Campeador.

En 1944 funda Actual, última revista creada por Huidobro, cuyo único número aparece en septiembre. Rumbo a Europa, en noviembre, se detiene en Montevideo donde dicta la conferencia «Introducción a la poesía». Llega a París como corresponsal y en 1945 transmite desde París sus crónicas para La Voz de América. Recibe carta de su mujer Ximena, anunciándole la separación definitiva. Entra con las tropas aliadas en Berlín. Es dado de baja y regresa a Santiago con su tercera mujer, Raquel Señoret. Se publica la Antología de Vicente Huidobro, recopilada por Eduardo Anguita.

En 1946 se instala en Cartagena, balneario costero de la región central del país, edición de Trois Nouvelles Exemplaires, que contiene sólo los textos escritos con Hans Arp.

En 1947 sufre en Cartagena un derrame cerebral que se atribuye a una consecuencia de sus heridas de guerra. El 2 de enero de 1948 muere en su casa de Cartagena y es enterrado, de acuerdo a sus deseos, en una colina frente al mar. Su hija mayor, Manuela, y Eduardo Anguita escriben el epitafio: «Aquí yace el poeta Vicente Huidobro / Abrid la tumba / Al fondo de esta tumba se ve el mar». Manuela publica una recopilación de textos inéditos y publicaciones dispersas en revistas en Últimos Poemas (1948).

Arte poética

Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
el vigor verdadero
reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!
hacedla florecer en el poema.

Sólo para nosotros
viven todas las cosas bajo el sol.

El poeta es un pequeño Dios.

Mio Cid Campeador- Procreación

Durante el día el cielo se había dejado caer con todo su sol sobre la tierra, la pobre tierra sedienta, sofocada, tratando de sacar la cabeza y poder respirar brisas verdes.
La noche ha traído una tregua y todo duerme pesadamente, como embotado, como embrutecido.
La casa de Diego Laínez, una inmensa casona de piedra en el pueblo de Vivar, medio fortaleza, medio casa de campo, tratando de mantenerse fría a fuerza de piedra, levanta sus líneas duras y precisas, su adusta majestad en medio de un sueño de piedra.
Piedra. Piedra. Piedra. He aquí la casa de Diego Laínez. Casa de silencios de piedra, de sueños de piedra, de palabras de piedra, de honradez de piedra, de sentimientos de piedra (¿quién ha dicho que las piedras no tienen sentimientos?; ¡oh error!), de energías de piedra, de hombres de piedra.
¡Casa señalada por el dedo de piedra del Destino!
Diego Laínez, gran guerrero, ganador de batallas, sostén del trono de sus reyes, heredero de la sangre de Laín Calvo; Diego Laínez, que peleó en la batalla en que el conde Fernán González venció a Almanzor, ha vuelto de una consulta a que le llamara el rey y no puede conciliar el sueño.
Mil preocupaciones le asaltan. Desnudo sobre el lecho, en vano se revuelve de un lado a otro. La respiración inquieta de su pecho fuerte retumba en las paredes como golpes de encarcelado.
Las imágenes del insomnio se cruzan en su cabeza, pasan, repasan; se precipitan unas sobre otras y dilatan su cerebro en fiebre.
España se le aparece como una olla de grillos, despedazada, diseminada, deshecha en mil trozos separados e incongruentes. Provincias, ciudades, fortalezas independientes. Un reyezuelo por aquí, un condado por allá, un general moro proclamándose amo de un terruño conquistado. Cristianos luchando contra cristianos, moros contra moros. Alianzas de moros y cristianos para luchar contra otros cristianos u otros moros. Rotos los pactos al día siguiente, los efímeros aliados se destrozan entre sí. En el momento de calarse las armaduras de combate no se sabe contra quién se va a pelear.

El Creacionismo

(manifiesto)

El creacionismo no es una escuela que yo haya querido imponer a alguien; el creacionismo es una teoría estética general que empecé a elaborar hacia 1912, y cuyos tanteos y primeros pasos los hallaréis en mis libros y artículos escritos mucho antes de mi primer viaje a París.

En el número 5 de la revista chilena Musa Joven, yo decía:

El reinado de la literatura terminó. El siglo veinte verá nacer el reinado de la poesía en el verdadero sentido de la palabra, es decir, en el de creación, como la llamaron los griegos, aunque jamás lograron realizar su definición.

Más tarde, hacia 1913 o 1914, yo repetía casi igual cosa en una pequeña entrevista aparecida en la revista Ideales, entrevista que encabezaba mis poemas. También en mi libro Pasando y pasando, aparecido en diciembre de 1913, digo, en la página 270, que lo único que debe interesar a los poetas es el "acto de la creación", y oponía a cada instante este acto de creación a los comentarios y a la poesía alrededor de. La cosa creada contra la cosa cantada.
En mi poema Adán, que escribí durante las vacaciones de 1914 y que fue publicado en 1916, encontraréis estas frases de Emerson en el Prefacio, donde se habla de la constitución del poema:

Un pensamiento tan vivo que, como el espíritu de una planta o de un animal, tiene una arquitectura propia, adorna la naturaleza con una cosa nueva.

Pero fue en el Ateneo de Buenos Aires, en una conferencia que di en junio de 1916, donde expuso plenamente la teoría. Fue allí donde se me bautizó como creacionista por haber dicho en mi conferencia que la primera condición del poeta es crear; la segunda, crear, y la tercera, crear.
Recuerdo que el profesor argentino José Ingenieros, que era uno de los asistentes, me dijo durante la comida a que me invitó con algunos amigos después de la conferencia: "Su sueño de una poesía inventada en cada una de sus partes por los poetas me parece irrealizable, aunque usted lo haya expuesto en forma muy clara e incluso muy científica."
Casi la misma opinión la tienen otros filósofos en Alemania y dondequiera yo haya explicado las mismas teorías. "Es hermoso, pero irrealizable."
¿Y por qué habrá de ser irrealizable?
Respondo ahora con las mismas frases con que acabé mi conferencia dada ante el grupo de Estudios Filosóficos y Científicos del doctor Allendy, en París, en enero de 1922:

Si el hombre ha sometido para sí a los tres reinos de la naturaleza, el reino mineral, el vegetal y el animal, ¿por qué razón no podrá agregar a los reinos del universo su propio reino, el reino de sus creaciones?

El hombre ya ha inventado toda una fauna nueva que anda, vuela, nada, y llena la tierra, el espacio y los mares con sus galopes desenfrenados, con sus gritos y sus gemidos.
Lo realizado en la mecánica también se ha hecho en la poesía. Os diré qué entiendo por poema creado. Es un poema en el que cada parte constitutiva, y todo el conjunto, muestra un hecho nuevo, independiente del mundo externo, desligado de cualquiera otra realidad que no sea la propia, pues toma su puesto en el mundo como un fenómeno singular, aparte y distinto de los demás fenómenos.
Dicho poema es algo que no puede existir sino en la cabeza del poeta. Y no es hermoso porque recuerde algo, no es hermoso porque nos recuerde cosas vistas, a su vez hermosas, ni porque des criba hermosas cosas que podamos llegar a ver. Es hermoso en si y no admite términos de comparación. Y tampoco puede concebirse fuera del libro.
Nada se le parece en el mundo externo; hace real lo que no existe, es decir, se hace realidad a sí mismo. Crea lo maravilloso y le da vida propia. Crea situaciones extraordinarias que jamás podrán existir en el mundo objetivo, por lo que habrán de existir en el poema para que existan en alguna parte.
Cuando escribo: "El pájaro anida en el arco iris", os presento un hecho nuevo, algo que jamás habéis visto, que jamás veréis, y que sin embargo os gustaría mucho ver.
Un poeta debe decir aquellas cosas que nunca se dirían sin él.
Los poemas creados adquieren proporciones cosmogónicas; os dan a cada instante el verdadero sublime, este sublime del que los textos nos presentan ejemplos tan poco convincentes. Y no se trata del sublime excitante y grandioso, sino de un sublime sin pretensión, sin terror, que no desea agobiar ni aplastar al lector: un sublime de bolsillo.
El poema creacionista se compone de imágenes creadas, de situaciones creadas, de conceptos creados; no escatima ningún elemento de la poesía tradicional, salvo que en él dichos elementos son íntegramente inventados, sin preocuparse, en absoluto de la realidad ni de la veracidad anteriores al acto de realización.
Así, cuando escribo:

El océano se deshace
Agitado por el viento de los pescadores que silban

presento una descripción creada; cuando digo: "Los lingotes de la tempestad", os presento una imagen pura creada, y cuando os digo: "Ella era tan hermosa que no podía hablar," o bien: "La noche está de sombrero," os presento un concepto creado.
En Tristan Tzara encuentro poemas admirables que están muy cerca de la más estricta concepción creacionista. Aunque en él la creación es generalmente más formal que fundamental. Pero el hombre que ha escrito los siguientes versos es, sin la sombra de una duda, un poeta:

En porcelaine la chanson pensée, je suis fatigué - la chanson des reines l´arbre crève de la nourriture comme une lampe.

Je pleure vouloir se lever plus haut que le jet d'eau serpente au ciel car il n' existe plus la gravité terrestre à l'école et dans le cerveau.

Quand le poisson rame
le discours du lac
quand il joue gamme
la promenade des dames, etc.1

A veces, Francis Piccabia nos abre en sus poemas ventanas sobre lo insospechado, probándonos que no sólo es pintor:

Enchaîné sur l'avenir de I'horloge
des récreations
dans un empire missel;

Le jour épuisé d' un court instant
parcimonieux
échappe à la sagacité du lecteur
d'esprít.

Les jeunes femmes compagnes du fleuve
logique viennent comme une tache sur I'eau
pour gagner un monstre enfumé
d'amis aimables
dans l'ordre du suicide enragé.

Emporter une histaire pour deux
à force de joie dans la chevelure
des syllabes.2

(1)En porcelana la canción pensada, estoy fatigado - la canción de las reinas el árbol revienta de alimento como una lámpara.
Lloro querer alzarse más alto que el juego de agua serpiente en el cielo, pues ya no existe la gravedad terrestre en la escuela y en el cerebro.

Cuando el pez rema
el discurso del lago
cuando toca el diapasón
el paseo de las damas, etcétera.

(2) Encadenado sobre el porvenir del reloj
diversiones
en un imperio misal;

El día agotado por un corto instante
parsimonioso
escapa a la sagacidad del lector
fino

Las jóvenes mujeres compañeras del río lógico
llegan como una mancha sobre el agua
para ganar un monstruo ahumado
de amigos amables
en la orden del suicida enrabiado.

Llevar una historia para dos
a fuerza de alegría en la cabellera
de las sílabas.

También Georges Ribémont Dessaignes tiene versos que nos sacan de lo habitual:

Regarder par la prunelle de sa maîtresse
afin de voir à I'intérieur.1

Y Paul Eluard nos hace a menudo temblar como un surtidor que nos golpeara la espina dorsal:

Il y a des femmes dont les yeux sont comme des morceaux de sucre
il y a des femmes graves comme les mouvements de l'amour qu' on ne surprend pas,

d'autres, comme le ciel a la veille du vent.
Le soir trâinait des hirondelles. Les hibous
partageaient le soleil et pesaient sur la terre. 2

Los dos poetas creacionistas españoles, Juan Larrea y Gerardo Diego, han dado
sendas pruebas de su talento. Cuando Gerardo Diego escribe:

Al silbar tu cabeza se desinfla

o bien:

La lluvia tiembla como un cordero

o esto otro:

Una paloma despega del cielo

nos da una sensación poética muy pura. Igual cosa sucede con Juan Larrea cuando dice:

Un pájaro cambia el tiempo

o bien:

Lechos de ladrillos entre los sonidos

y aún esto otro:

Tu recuerdo se aleja según la dirección del viento.

(1) Mirar por la pupila de su amante

Para ver qué hay dentro.

(2) Hay mujeres cuyos ojos son como pedazos de azúcar

hay mujeres serias como los movimientos del amor que uno sorprende,

otras como el cielo en vísperas de viento.

La tarde arrastraba golondrinas. Los búhos

Dividían el sol y pasaban sobre la tierra.

...Ambos poetas han probado a los españoles escépticos hasta qué grado de emoción puede llegar lo inhabitual, demostrando todo lo que de serio contiene la teoría creacionista. Nunca han hecho burlarse (como aquellos pobres ultraístas) a las personas de espíritu realmente superior.
...Si para los poetas creacionistas lo que importa es presentar un hecho nuevo, la poesía creacionista se hace traducible y universal, pues los hechos nuevos permanecen idénticos en todas las lenguas.
...Es difícil y hasta imposible traducir una poesía en la que domina la importancia de otros elementos. No podéis traducir la música de las palabras, los ritmos de los versos que varían de una lengua a otra; pero cuando la importancia del poema reside ante todo en el objeto creado, aquél no pierde en la traducción nada de su valor esencial. De este modo, si digo en francés:

La nuit vient des yeux d'autrui

o si digo en español:

La noche viene de los ojos ajenos

o en inglés:

Night comes from others eyes

el efecto es siempre el mismo y los detalles lingüísticos secundarios. La poesía creacionista adquiere proporciones internacionales, pasa a ser la Poesía, y se hace accesible a todos los pueblos y razas, como la pintura, la música o la escultura,

Hay en el hombre una dualidad que se manifiesta en todos sus actos, dos corrientes paralelas en las que se engendran todos los fenómenos de la vida. Todo ser humano es un hermafrodita frustrado. Tenemos un principio o una fuerza de expansión, que es femenina, y una fuerza de concentración, que es masculina.
En ciertos hombres domina una en detrimento de la otra. En muy pocos aparecen ambas en perfecto equilibrio.
En el fondo, es en esto donde hallaremos soluciones para el eterno problema de románticos y clásicos.
Todo sigue en el hombre a esta ley de dualidad. Y si llevamos en nosotros una fuerza centrífuga, también tenemos una fuerza centrípeta.
Poseemos vías centrípetas, vías que nos traen como antenas los hechos que ocurren a sus alrededores (audición, visión, sensibilidad general), y poseemos vías centrífugas, que semejan aparatos de emisiones y nos sirven paya emitir nuestras ondas, para proyectar el mundo subjetivo en el mundo objetivo (escritura, palabra, movimiento).

El poeta, como todos los hombres, tiene dos personalidades, que no son, hablando con propiedad, dos personalidades, sino por el contrario la personalidad en singular, la única verdadera.
La personalidad total se compone de tres cuartos de personalidad innata y de un cuarto de personalidad adquirida.
La personalidad innata es la que Bergson llama yo fundamental; la otra es el yo superficial. También Condillac distinguía entre un yo pensante y un yo autómata.
En el creacionismo proclamamos la personalidad total.
Nada de parcelas de poetas.
El infinito entero en el poeta, el poeta íntegro en el instante de proyectarse.
La obra de arte tiene como cuna estos dos elementos, que también constituyen una dualidad paralela: la sensibilidad, que es el elemento afectivo, y la imaginación, que es el elemento intelectual.
En el dictado automático, la sensibilidad ocupa mayor espacio que la imaginación, pues el elemento afectivo se halla mucho menos vigilado que el otro.
En la poesía creada, la imaginación arrasa con la simple sensibilidad.
Nada me afirmó más en mis teorías que la crítica violenta, que los comentarios burlescos de mis poemas, sobre todo los hechos a mi libro La gruta del silencio, publicado en 1913. Todos los críticos sufrían una crisis nerviosa precisamente ante los versos que me gustaban, y sin saber tal vez por qué.
Nadie adivinará nunca cuánto me hizo pensar este hecho sin importancia. Sin proponérselo, los críticos me ayudaron mucho en mi trabajo al recortar con tijeras precisas versos o imágenes como las siguientes:

...En mi cerebro hay alguien que viene de lejos,

o bien:

Las horas que caen silenciosas como gotas de agua por un vidrio.
La alcoba se durmió en el espejo.
El estanque estañado.
Una tarde me aproximé hacia la orilla del libro.

¿Sabéis qué poetas citaba yo en la primera página de ese libro? Rimbaud y Mallarmé. ¿Y sabéis qué citaba de Rimbaud?

Y a veces he visto lo que el hombre ha creído ver.

Después que apareció mi libro La gruta del silencio di también gran importancia al subconsciente y hasta a cierta especie de sonambulismo. Entregué a la revista Ideales un poema que se titulaba Vaguedad subconsciente y anuncié ese mismo año un libro escrito íntegramente en aquel estilo, titulado Los espejos sonámbulos.
Pero éste fue un paréntesis de pocos meses. Pronto sentí que perdía tierra y caía, seguramente por reacción, por una reacción violenta, casi miedosa, en ese horrible panteísmo mezcla de hindú y de noruego, en esa poesía de buey rumiante y de abuela satisfecha. Felizmente esta caída duró poco y al cabo de algunas semanas retorné mi antiguo camino con mucho más entusiasmo y conocimiento que antes.
Luego vino el periodo de las confidencias a los amigos y de las sonrisas equívocas de los unos y compasivas de los otros. Las burlas irracionales, la atmósfera irrespirable que iban a obligarme a dejar mis montañas nativas y a buscar climas más favorables para los cateadores de minas.
A fines de 1916 caía en París, en el ambiente de la revista (Sic). Yo apenas conocía la lengua, pero pronto me di cuenta de que se trataba de un ambiente muy futurista y no hay que olvidar que dos años antes, en mi libro Pasando y pasando, yo había atacado al futurismo como algo demasiado viejo, en el preciso instante en que todos voceaban el advenimiento de algo completamente nuevo.
Yo buscaba por todas partes esta poesía creada, sin relación con el mundo externo, y, cuando a veces creí hallarla, pronto me daba cuenta de que era sólo mi falta de conocimiento de la lengua lo que me hacía verla allí donde faltaba en absoluto o sólo se hallaba en pequeños fragmentos, como en mis libros más viejos de 1913 y 1915.
¿Habéis notado la fuerza especial, el ambiente casi creador que rodea a las poesías escritas en una lengua que comenzáis a balbucear?
Encontráis maravillosos poemas que un año después os harán sonreír.
En el medio de Apollinaire se hallaban, aparte de él, que era un poeta indiscutible, varios investigadores serios; desgraciadamente gran parte de ellos carecía del fuego sagrado, pues nada es más falso que creer que las dotes se hallan tiradas por las calles. Las verdaderas dotes de poeta son de lo más escaso que existe. Y no le doy aquí al vocablo poeta el sentido íntimo que tiene para mí, sino su sentido habitual, pues para mí nunca ha habido un solo poeta en toda la historia de nuestro planeta.
Hoy afirmo rotundamente, tal como lo hice diez años atrás en el Ateneo de Buenos Aires: "Nunca se ha compuesto un solo poema en el mundo, sólo se han hecho algunos vagos ensayos de componer un poema. La poesía está por nacer en nuestro globo. Y su nacimiento será un suceso que revolucionará a los hombres como el más formidable terremoto" A veces me pregunto si no pasará desapercibido.
Dejemos, pues, bien establecido que cada vez que yo hablo de poeta sólo empleo esta palabra para darme a entender, como estirando un elástico para poder aplicarla a quienes se hallan más cerca de la importancia que a ella le asigno.
En la época de la revista Nord-Sud, de la que fui uno de los fundadores, todos teníamos más o menos la misma orientación en nuestras búsquedas, pero en el fondo estábamos bastante lejos unos de otros.
Mientras otros hacían buhardas ovaladas, yo hacía horizontes cuadrados. He aquí la diferencia expresada en dos palabras. Como todas las buhardas son ovaladas, la poesía sigue siendo realista. Como los horizontes no son cuadrados, el autor muestra algo creado por él.
Cuando apareció Horizon carré, he aquí cómo expliqué dicho título en una carta al crítico y amigo Thomas Chazal:

Horizonte cuadrado. Un hecho nuevo inventado por mí, creado por mí, que no podría existir sin mí. Deseo, mi querido amigo, englobar en este título toda mi estética, la que usted conoce desde hace algún tiempo.
Este título explica la base de mi teoría poética. Ha condensado en sí la esencia de mis principios.
1º Humanizar las cosas. Todo lo que pasa a través del organismo del poeta debe coger la mayor cantidad de su calor. Aquí algo vasto, enorme, como el horizonte, se humaniza, se hace íntimo, filial gracias al adjetivo CUADRADO. El infinito anida en nuestro corazón.
2º Lo vago se precisa. Al cerrar las ventanas de nuestra alma, lo que podía escapar y gasificarse, deshilacharse, queda encerrado y se solidifica.
3º Lo abstracto se hace concreto y lo concreto abstracto. Es decir, el equilibrio perfecto, pues si lo abstracto tendiera más hacia lo abstracto, se desharía en sus manos o se filtraría por entre sus dedos. Y si usted concretiza aún más lo concreto, éste le servirá para beber vino o amoblar su casa, pero jamás para amoblar su alma.
4º Lo que es demasiado poético para ser creado se transforma en algo creado al cambiar su valor usual, ya que si el horizonte era poético en sí, si el horizonte era poesía en la vida, al calificársele de cuadrado acaba siendo poesía en el arte. De poesía muerta pasa a ser poesía viva.

Las pocas palabras que explican mi concepto de la poesía, en la primera página del libro de que hablamos, os dirán qué quería hacer en aquellos poemas. Decía:

Crear un poema sacando de la vida sus motivos y transformándolos para darles una vida nueva e independiente.
Nada de anecdótico ni de descriptivo. La emoción debe nacer de la sola virtud creadora.
Hacer un poema como la naturaleza hace un árbol.

En el fondo, era exactamente mi concepción de antes de mi llegada a París: la de aquel acto de creación pura que hallaréis, como una verdadera obsesión, en cualquier parte de mi obra a partir de 1912. Y aún sigue siendo mi concepción de la poesía. El poema creado en todas sus partes, como un objeto nuevo.
Debo repetir aquí el axioma que presenté en mi conferencia del Ateneo de Madrid, en 1921, y últimamente en París, en mi conferencia de la Sorbona, axioma que resume mis principios estéticos: "El Arte es una cosa y la Naturaleza otra. Yo amo mucho el Arte y mucho la Naturaleza. Y si aceptáis las representaciones que un hombre hace de la Naturaleza, ello prueba que no amáis ni la Naturaleza ni el Arte."
En dos palabras y para terminar: los creacionistas han sido los primeros poetas que han aportado al arte el poema inventado en todas sus partes por el autor.
He aquí, en estas páginas acerca del creacionismo, mi testamento poético. Lo lego a los poetas del mañana, a los que serán los primeros de esta nueva especie animal, el poeta, de esta nueva especie que habrá de nacer pronto, según creo. Hay signos en el cielo.
Los casi-poetas de hoy son muy interesantes, pero su interés no me interesa.
El viento vuelve mi flauta hacia el porvenir.



Notas

1 Podéis verlo anunciado en la lista de Obras del autor de mi librito: El espejo de agua, publicado en 1916 en Buenos Aires.

Non serviam

.(manifiesto)

No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas.

Y ya no podrás decirme: «Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo.... los míos son mejores».

Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.

Aforismos


Conocí un hombre interesante: no tenía principios.
Un hombre, un verdadero hombre, no tiene principio ni fin. Como Dios.
Los perros le ladran porque iba vestido de Excepción.
El reloj del cementerio se adelanta un poco.
No hay nada más difícil que saber ser loco. ¡Qué cantidad de buen criterio se necesita para ser loco!
Ayúdate, que Dios no te ayudará.
Desarrolla tus defectos, que son acaso lo más interesante de tu persona.
Un hombre desnudo pesa más que vestido.
Ver la paja en el ojo ajeno y la viga también.
Has despedazado las leyes de tu corazón para someterte a las leyes de tu tribu.
En nombre del Arte.
En nombre de la Belleza.
En nombre de la Verdad.
En nombre del Orden.
En nombre de la Ley.
En nombre de la Bondad.
En nombre del Deber...
Palabras, palabras.
He oído un ruido de cadenas que se rompen. Ha nacido un hombre.
No hay amor ilegítimo.
El mayor enemigo del poema es la poesía.
Axioma para los músicos: Los pájaros cantan mal.
Otro axioma para los músicos: Los barcos cantan mejor que las sirenas.
La vida es una cuestión de vida o muerte.
Es incomprensible que un individuo que haya estudiado profundamente la sociedad actual no sea comunista.
Es incomprensible que un individuo que haya estudiado profundamente el comunismo, no sea anarquista.
Un juez que en el momento de dar una sentencia no se está riendo interiormente de sí mismo y de la sociedad es un perfecto imbécil.
-Soy abogado, soy ingeniero, soy...
-¿Y a mí qué? Eso sólo prueba que posees un diploma de limitación.
Una cortesana llena de melindres es tan repugnante como un ladrón económico.
Estúpido, ¿para qué arrojas cáscaras de plátano en mi camino?
Consejo a los pintores: Para estrangular a la Naturaleza hay que tener dedos de hada.
Mis versos son cálculos de evasión.
Nada amo tanto como lo imprevisto. Una gitana en Budapest me leyó el porvenir en las líneas de la mano.
Yo me eché vitriolo y las borré.
La mayor de las degeneraciones y de las morbosidades es el espiritualismo.
Mascar cadenas, he ahí el plato más delicioso para el Hombre.
Las caricias son arañazos de animal doméstico.
Era tan mal actor, que lloraba de veras.
Eva en el Paraíso regalaba la manzana; después salió del Paraíso y empezó a venderla.
Las mejores cosas sobre mí las han dicho mis enemigos.
La Poesía soy yo.
Huir del hombre, huir de la naturaleza y sentarse encima del arco iris con una pluma en la mano.
Poco no importan los errores o las verdades en un gran autor.
Por mi parte puedo asegurar que muchos autores me gustan más en sus imperfecciones que en sus aciertos.
Lo que nos interesa en Nietzsche no son las verdades de Nietzsche sino la nietzschesidad de Nietzsche.
¡Oh, qué delicia! Jugar con fuego.
Las creencias religiosas tienen como origen la ley del menor esfuerzo.

5 de mayo de 2009

¿Plagio? Neruda - Tagore Poema 16


Rabindranath Tagore


paráfrasis.

(Del lat paraphrăsis, y este del gr. παράφρασις).

1. f. Explicación o interpretación amplificativa de un texto para ilustrarlo o hacerlo más claro o inteligible.

2. f. Traducción en verso en la cual se imita el original, sin verterlo con escrupulosa exactitud.

3. f. Frase que, imitando en su estructura otra conocida, se formula con palabras diferentes.


Real Academia Española © Todos los derechos reservados


Una muy precisa versión de como se originó el poema 16 corresponde al propio Neruda, y en ella explica que la intención era agradar a una muchacha amiga, gran lectora de Tagore, y reelaboró para ella el poema. A la manera de esos homenajes que los grandes poetas de otro tiempo hacían a los grandes maestros, imitando algo de su estilo o su lenguaje sin que en ello hubiera ni la mas leve traza de "falta de originalidad" y mucho menos la intención de plagio, Neruda se apoya en los versos de Tagore y - como un prestidigitador dotado - encantará al a niña mostrándole su poema favorito reescrito especialmente para ella.
Neruda comentará mas tarde la alarma que sintió una noche de 1924, al recordar que su libro 20 poemas de amor ... en ese momento en proceso de impresión no llevaba nota explicativa indicando la paráfrasis correspondiente.

La obra de Tagore fue traducida al español por Zenobia Camprubí (esposa de Juan R. Jiménez) en 1917. Neruda, publicó estos poemas en 1924.

Y en su primera intención, la de agregar la nota en cuestión , se estrelló con la decidida argumentación de su amigo que le acompañaba esa noche, Joaquin Cifuentes Sepúlveda- Justamente el poeta a quien Pablo Neruda había defendido años atrás por estar injustamente encarcelado- de que una acusación de plagio haría que su libro se vendiera mas rápidamente.

Entonces los libros de poesía se vendían escasamente, se quedaban en las bodegas. Neruda siguió el consejo lleno de dudas.

Todo este lamentable episodio pudo evitarse si Neruda hubiera podido cumplir su propósito, para una siguiente reedición se agregará una nota : Paráfrasis a R. Tagore

Continuará...

30 de abril de 2009

Vicente Huidobro contra Pablo Neruda


Retrato de Huidobro pintado por Picasso



Pablo Neruda


Pablo de Rokha


La guerrilla literaria entre Vicente Huidobro, Pablo de Rokha y Pablo Neruda

Los tres poetas chilenos mas grandes del siglo XX, no podían coexistir en el Olimpo literario, cuatro si contamos a Gabriela Mistral, quien se mantuvo aparte. Fue una gran guerra de egos. Los tres pertenecían al partido comunista. No podían caber tres genios, en un país tan pequeño (unos tres millones de habitantes). Sus mutuas diatribas, no tocaron, caballeros ellos, a Gabriela Mistral.

El premio Nobel de literatura otorgado a Neruda en 1971 pudo ser el punto final de la guerrilla. Huidobro y de Rokha están muertos. Pero la pasión es mas fuerte, y en su discurso del Nobel, arremete contra Huidobro, señalando que "el poeta no es un pequeño Dios"

El Affaire Neruda-Tagore

La Revista “PRO’ en su número 2 aparecido en Noviembre de 1934, publicó,sin comentarios, los siguientes poemas :
Rabindranath Tagore
(1861-1941)
Poema 30

Tú eres la nube crepuscular del cielo
de mis fantasías.Tu color y tu forma
son los del anhelo de mi amor. Eres mía, eres
mía, y vives en mis sueños infinitos.

Tienes los pies sonrojados del resplandor
ansioso de mi corazón,¡segadora de mis
cantos vespertinos!Tus labios agridulces
saben a mi vino de dolor.Eres mía,eres
mía,y vives en mis sueños solitarios.

Mi pasión sombría ha oscurecido tus
ojos, ¡cazadora del fondo de mi mirada!
En la red de mi música te tengo presa.
amor mío. Eres mía, eres mía,
y vives en mis sueños inmortales.


(de El Jardinero, traducción de Zenobia Camprubí de Jiménez.)

Pablo Neruda
Poema 16

En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.

La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es mas dulce en tus labios
¡Oh, segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!

Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.

En la red de mi música estas presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.

(De 20 poemas de amor y una canción desesperada. Nascimento.Santiago, VI-1924)
___________________________________________________________
Vicente Huidobro contestó en la revista VITAL
Quieren pelea, ahora van a saber lo que es pelea

Publicado este plagio, se produce un fenómeno curioso en los de Los Compinches : Gran indignación, furia (uterina) .
Contra quién? ¿Contra Neruda por haber plagiado? ¿Contra Tagore por haber escrito diez años antes un poema bastante tonto y con las mismas ideas que iba a tener diez años después Pablo Neruda?
No. La indignación va contra el que descubrió el plagio.
Es el colmo.
Y por no dejar de equivocarme, los compinches se enfurecen con Huidobro, quien no tenía arte ni parte en el asunto. Es más colmo.
¿De dónde proviene el odio de a Huidobro? ¿Acaso porque algún critico ha dicho que Neruda no existiría sin Huidobro? Pero no se enojaría si le dijeran que él no habría, podido existir sin Rimbaud o sin Apollinaire.
Huidobro es culpable de todo lo que le pasa a Neruda.
Huidobro tiene la culpa de que Neruda haya plagiado.
Huidobro tiene la culpa de que Tagore se dejara plagiar.
Huidobro tiene la culpa de que Neruda leyera a Tagore.
Huidobro tiene la culpa de que Tagore gustara a Neruda.
Huidobro tiene la culpa de que Volodia descubriera el plagio.
Ataquemos a Huidobro, calumniemos a Huidobro.
Si los jóvenes no admiran a Neruda es culpa de Huidobro.
Si hay un poeta en Magallanes; que encuentra viejo y pasado a Neruda es culpa de Huidobro.
Si hay un poeta en Arica que encuentra los versos de Neruda romanticones y azucarados es culpa de Huidobro.
Calumniemos a Huidobro, ataquemos a Huidobro. Se publican algunos artículos,se preparan trampas y celadas, etc...
Los compinches de Neruda empiezan su campaña subterránea de mentiras y de intrigas. Un día Huidobro se cansa o amanece de mal humor y se decide a hacer estallar el absceso de intrigantes, capitaneados por Tomás Lagos y Diego Muñoz.

PRIMER COMENTARIO
¿Es qué mi presencia, en el mundo es un obstáculo para la felicidad del señor Neruda y sus amigos?
Siento mucho no poderme suicidar por el momento.


Vicente Huidobro


Volodia Teitelboim habría descubierto este supuesto plagio, acudía todas las tardes a la biblioteca nacional, en sus búsquedas tropieza con Rabindranath Tagore.Escándalo. El numero 16 de los Veinte poemas de amor es un plagio de El Jardinero de Tagore. Volodia Teitelboim pertenecía al grupo de Huidobro.

Continuará...

28 de abril de 2009

"La embustera " Alphonse Daudet

Recordemos que los dos grandes poemas épicos que inauguran la literatura occidental como la Iliada y la Odisea, tratan como uno de sus asuntos principales la fidelidad e infidelidad de la mujer, con este comentario cierro un ciclo dedicado a la infidelidad femenina; El collar de Perlas, Los Pocillos, ¿Fue un Sueño?, La embustera.

"Cuando las mujeres deciden engañar a sus parejas, no existe esposo, novio o amante que pueda sorprenderlas; sospechar, tal vez, pero pillarlas en el acto, no"; dice el adagio popular. En cambio, debido a la cultura machista imperante, el hombre puede hacerlo y vanagloriarse de ello.



"La embustera "

Yo no he querido mas que a una mujer en toda mi vida - nos decía el cierta ocasión el pintor D....Pasé toda mi vida con ella cinco años de felicidad perfecta. Puedo decir que a ella le debo toda mi fama , pues a su lado el trabajo me resultaba fácil y me sentía inspirado.

Cuando la conocí, creí que era mía desde tiempo inmemorial. Su belleza, su carácter, respondían plenamente a todas mis ilusiones. Aquella mujer no me abandonó jamás; murió en mi casa, entre mis brazos amándome. Pues bien, cuando pienso en ella, me es imposible contenerme y me domina la ira.

Si procuro representármela tal como la vi durante los cinco años, en los mejores días de nuestro amor, con su esbelta y alta figura, su palidez dorada, sus facciones de judía oriental, regulares y finísimas, su voz suave, lo mismo que su mirada, si procuro dar cuerpo a esta visión deliciosa, es para decirle, con tanta fuerza como soy capaz: “Te aborrezco"

Se llamaba Clotilde. En la casa de los amigos, donde la vi por primera vez, la conocían por madame Deloche y decían que era viuda de un capitán de barco. Parecía haber viajado mucho. En el curso de una conversación,decía con frecuencia: “Cuando estaba en la bahía de Tampico o “Una vez en Valparaíso”. No había nada, aparte de esto, ni en sus ademanes ni en su manera de hablar que delatase la vida nómada o el desorden y la precipitación de las salidas apresuradas y las arribadas bruscas. Era parisiense, vestía de un modo exquisito, sin aquellos detalles ridículos que delatan a la esposa del marino, acostumbraba a llevar siempre el vestido de viaje. Cuando comprendí que la amaba, mi único deseo era casarme. Alguien le habló de mí . Ella se limitó a decir que no quería contraer nuevo matrimonio. Decidí no volver a verla y como no podía pensar en otra cosa y me era imposible trabajar, decidí irme a correr mundo.

Estaba haciendo mis preparativos de viaje, cuando una mañana en mi propio estudio, en el desorden de los muebles abiertos y de las maletas a medio hacer, vi entrar con gran estupefacción mía a madame Deloche.

-¿Por qué se marcha usted?- dijo con dulzura-¿Porque me quiere? Yo también le quiero. Pero estoy casada.

Y a continuación, me reveló su historia.

Toda una novela de amor y abandono. Su marido bebía y le pegaba. Se habían separado a los tres años de matrimonio. Su familia, de la que parecía, mostrarse muy orgullosa ocupaba una posición muy destacada en París; pero desde su boda, no querían recibirla. Era sobrina de un gran rabino. Su hermana viuda de un militar de alta graduación, estaba casada en segundas nupcias con el director del bosque de Saint Germain. Ella arruinada por su marido, había conservado una serie de habilidades de su primera educación que le permitían ganarse la vida. Daba clases de piano en algunas casas distinguidas de la Chausse d' Autin y del barrio de Saint Honoré, con lo que conseguía cubrir bien sus necesidades.
Su historia era conmovedora, aunque un poco larga, llena de repeticiones y de esos interminables incidentes que atiborran los relatos femeninos. Por tanto invirtió varios días en contármela. Yo había alquilado una casita para dos en la Avenida de la Emperatriz, entre calles silenciosas y jardines tranquilos.

Allí me hubiera pasado un año, escuchándola, mirándola, contemplándola, sin pensar en trabajar. Fue ella quien me impulsó a volver al estudio y no pude prohibirle que continuara con sus clases. Aquella dignidad de su vida, de la que tenía mucho cuidado, me conmovía en extremo. Me admiraba su ánimo altivo y me sentía algo humillado ante aquella firme voluntad que todo lo debía al trabajo. Durante el día estábamos separados y solo de noche nos reuníamos en nuestra casa.

¡Con que ilusión entraba, que impaciencia me dominaba cuando ella tardaba en volver y que alegría cuando ya la encontraba allí!

De sus excursiones a París, me traía ramos de flores y otros recuerdos.

A veces yo la obligaba a que me aceptara un regalo y ella riendo me contestaba que era mas rica que yo: la verdad es que las lecciones debían darle mucho dinero, porque siempre vestía con mucha discreción y su traje ocultaba, bajo una apariencia sencilla, todo un mundo de elegancias femeninas.

Su trabajo por lo que me explicaba, no era cansador: Todas sus discípulas, hijas de banqueros y de agentes de bolsa la adoraban y respetaban. En mas de una ocasión me había enseñado un brazalete o un anillo que le regalaron en agradecimiento que se tomaba por sus discípulos. Fuera de las horas de trabajo , no nos separábamos ni íbamos a ningún sitio. Tan solo los domingos, ella se dirigía a Saint Germain a ver a su hermana, la mujer del director del bosque, con la que se había reconciliado. Yo la acompañaba hasta la estación. Regresaba el mismo día, ya entrada la noche, y, frecuentemente, cuando los días se alargaban, nos citábamos en a algún lugar del camino, junto al río o al bosque. Ella me explicaba su visita, el buen aspecto de los hijos y la felicidad del matrimonio. Todo esto me apesadumbraba por ella, ya que se veía privada para siempre de una verdadera familia, y yo procuraba, con atenciones y caricias, que olvidara su falsa posición que a un alma como la suya, tenía que entristecerla mucho.

¡Que tiempos mas venturosos! Yo no tenía dudas. Cuanto aquello me contaba, me parecía cierto y lógico. Tan solo una cosa le censuraba. A veces, al hablarme de las casas que visitaba, de las familias de sus discípulas, acudían a sus labios una abundancia de detalles inventados, de intrigas imaginarias, que me hacían comprender que exageraba. Pese a su gran serenidad, veía siempre una novela en cuanto la rodeaba y pasaba la vida ideando dramas. Aquellas quimeras enturbiaban mi felicidad. Yo, que hubiese querido alejarme del mundo para vivir encerrado junto a ella, la consideraba preocupada en demasía por cosas indiferentes. Pero bien podía perdonarse este defecto a una mujer joven y hermosa, cuya vida, hasta aquel momento, había sido una auténtica novela triste, sin desenlace probable.

Solo una vez tuve una sospecha o, mejor dicho un presentimiento. Cierto domingo por la noche no vino a dormir. Yo estaba desesperado. ¿Qué podía hacer? ¿Ir a Saint Germain? Quizás la comprometiese. No obstante tras una noche terrible, estaba decidido a ir a buscarla, cuando compareció, pálida y muy alterada. Su hermana estaba enferma y ella consideró que debía quedarse a velarla. Creí lo que me contaba , sin desconfiar de aquel torrente de palabras que se desbordaba ante cualquier pregunta mía, anulando la idea principal con una serie de detalles inútiles : la hora de llegada, la descortesía de un ferroviario, el retraso del tren. Aquella semana se quedó a dormir un par de veces en Saint Germain. Luego concluida la enfermedad volvió a su vida tranquila y regular.

Por desgracia, tiempo después le tocó a ella caer enferma. Un día volvió de sus lecciones temblorosa, empapada en sudor y febril. Se le declaró una infección en el pecho, grave desde el primer momento y muy pronto incurable, según dijo el médico. Sufrí tanto que creí volverme loco.

Luego, no pensé mas que en alegrar sus últimos momentos. Aquella familia de la que tan orgullosa se mostraba, a la que tanto quería , debería acudir hasta la cabecera de la enferma, aunque tuviera que arrastrarla. Sin decirle nada a ella, escribí a su hermana, la que vivía en Saint Germain, y fui personalmente a ver a su tío, el gran rabino. No recuerdo a que hora inoportuna me presenté. Las grandes catástrofes trastornan la vida por completo y la alteran hasta en las cosas mas insignificantes. Creo que el buen rabino estaba cenando. Compareció algo sobresaltado y ni siquiera me hizo sentar.

-Señor –le dije- , hay momentos en que deben abandonarse todos los rencores...

Su rostro respetable adquirió una expresión de insólita sorpresa.

-¡Señor, le ruego que olvide esos ridículos odios de familia! Me refiero a madame Deloche, la esposa del capitán.

-No conozco a esa señora. Le aseguro que se equivoca, hijo mío.

Y me acompañó con toda amabilidad a la puerta, tomándome sin duda por un bromista o un loco. Reconozco que en aquellos momentos debía tener un aspecto extraño .Lo que había descubierto era tan horrible, tan inesperado...¡Ella me había engañado! ¿Y por qué? De pronto tuve una idea. Hice que el coche me llevara a casa de una de sus discípulas, de la que me había hablado con mucha frecuencia, hija de un conocido banquero.

Le pregunté al criado.

-¿Madame Deloche?

-No es de aquí.

-Ya sé. Es la señora que da lecciones de piano a las señoritas de la casa.

-En esta casa no hay señoritas y ni siquiera piano. No sé de que me está hablando.

Y cerró la puerta con inusitada furia.

No quise seguir la encuesta. Estaba seguro de encontrarme en todas partes con idénticas respuestas y mismo desengaño. Al llegar a casa, me dieron una carta, con el sello de correos de Saint Germain. La abrí sabiendo de antemano lo que contenía. Tampoco el director conocía a madame Deloche. Además no tenía ni mujer ni hijos.

Fue aquel el último golpe. Durante cinco años cada una de sus palabras habían sido mentiras. Mil ideas de rabia y de celos me dominaron y como un loco, sin saber lo que hacía, entré en la alcoba donde ella se estaba muriendo. Todas las preguntas que me atormentaban cayeron sobre aquel lecho de dolor:

-¿A qué ibas los domingos a Saint Germain? ¿Dónde pasabas el día? ¿Dónde dormiste aquella noche? Contéstame, contéstame.

Y me inclinaba sobre ella, buscando en lo mas profundo de sus ojos siempre hermosos y altivos, las respuestas que yo aguardaba con impaciencia. Pero ella siguió muda.

Insistí, mientras temblaba de ira:

-No dabas clases. He estado en todas partes. Nadie te conoce. Entonces, ¿de dónde salían esas joyas, esas ropas, ese dinero?

Ella me dirigió una mirada de terrible tristeza y nada más. Es verdad que debí haberla dejado morir tranquila, pero la había querido demasiado. Los celos pudieron mas que la compasión y añadí:

-Me has estado engañando durante cinco años. Me has mentido cada día, a todas horas, siempre. Tu conoces mi vida, pero yo no sabía nada de la tuya. Lo ignoro todo, incluso tu nombre. Pues este que usas no es el tuyo, ¿verdad? ¡Embustera!, ¡embustera! ¡Pensar que te mueres y que no se como debo llamarte !¡Dime !¿Quién eres?¿De dónde vienes?¿Por qué te has cruzado en mi camino?¡Habla!¡Di algo!.

Fueron inútiles mis esfuerzos. En vez de responder, volvía penosamente el rostro hacia la pared, como temiendo que su última mirada pudiese descubrirme algún secreto. ¡Y así murió aquella desgraciada! Murió disimulando, mintiendo hasta el último momento.

25 de abril de 2009

¿Fue Un Sueño? Guy de Maupassant


Guy de Maupassant(1850-1893)

Fue un autor que murió demasiado pronto, y por ello sólo publicó cinco novelas. Esto nos lleva a que fue más conocido como cuentista que como escritor de novelas, y de hecho es considerado un maestro del género, a la altura de otros grandes como Horacio Quiroga, Anton Chejov o Roald Dahl. Un cuentista ha de contar mucho en muy poco, condensar bases temáticas y dotarlas de un impacto, de una impresión profunda orientada al lector.

¿Fue un sueño? es quizás la más representativa de las historias que, con un ambiente sombrío (parecido al Victor Hugo de "Los miserables"), construye una realidad en la que la relación entre la vida y la muerte es muy estrecha.
Con un estilo puramente pasional, que propone un narrador en primera personal, cronista y a la vez partícipe de la trágica muerte de su amada, Maupassant realiza lo que a priori parecería imposible de hacer en un relato tan corto: introducir un giro narrativo. El amor que el narrador siente por su novia, recientemente fallecida, sólo es una excusa para mostrarnos una subhistoria ciertamente más cruenta, que no desvelaré.
Posee un imponente clímax con el que el lector del siglo XXI recordará fácilmente el videoclip de ‘Thriller’, ese hit musical de Michael Jackson, donde lo tétrico y lo místico se unen para manifestar una verdad reveladora: que las cosas no son lo que parecían, que un fenómeno sobrenatural puede ser terrorífico y a la vez didáctico.


¿Fue Un Sueño?



¡La había amado locamente!

¿Por qué se ama? ¿Por qué se ama? Cuán extraño es ver un solo ser en el mundo, tener un solo pensamiento en el cerebro, un solo deseo en el corazón y un solo nombre en los labios... un nombre que asciende continuamente, como el agua de un manantial, desde las profundidades del alma hasta los labios, un nombre que se repite una y otra vez, que se susurra incesantemente, en todas partes, como una plegaria.

Voy a contaros nuestra historia, ya que el amor sólo tiene una, que es siempre la misma. La conocí y viví de su ternura, de sus caricias, de sus palabras, en sus brazos tan absolutamente envuelto, atado y absorbido por todo lo que procedía de ella, que no me importaba ya si era de día o de noche, ni si estaba muerto o vivo, en este nuestro antiguo mundo.

Y luego ella murió. ¿Cómo? No lo sé; hace tiempo que no sé nada. Pero una noche llegó a casa muy mojada, porque estaba lloviendo intensamente, y al día siguiente tosía, y tosió durante una semana, y tuvo que guardar cama. No recuerdo ahora lo que ocurrió, pero los médicos llegaron, escribieron y se marcharon. Se compraron medicinas, y algunas mujeres se las hicieron beber. Sus manos estaban muy calientes, sus sienes ardían y sus ojos estaban brillantes y tristes. Cuando yo le hablaba me contestaba, pero no recuerdo lo que decíamos. ¡Lo he olvidado todo, todo, todo! Ella murió, y recuerdo perfectamente su leve, débil suspiro. La enfermera dijo: “¡Ah!” ¡y yo comprendí! ¡Y yo comprendí!

Me consultaron acerca del entierro pero no recuerdo nada de lo que dijeron, aunque sí recuerdo el ataúd y el sonido del martillo cuando clavaban la tapa, encerrándola a ella dentro. ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Dios mío!

¡Ella estaba enterrada! ¡Enterrada! ¡Ella! ¡En aquel agujero! Vinieron algunas personas... mujeres amigas. Me marché de allí corriendo. Corrí y luego anduve a través de las calles, regresé a casa y al día siguiente emprendí un viaje.

Ayer regresé a París, y cuando vi de nuevo mi habitación —nuestra habitación, nuestra cama, nuestros muebles, todo lo que queda de la vida de un ser humano después de su muerte—, me invadió tal oleada de nostalgia y de pesar, que sentí deseos de abrir la ventana y de arrojarme a la calle. No podía permanecer ya entre aquellas cosas, entre aquellas paredes que la habían encerrado y la habían cobijado, que conservaban un millar de átomos de ella, de su piel y de su aliento, en sus imperceptibles grietas. Cogí mi sombrero para marcharme, y antes de llegar a la puerta pasé junto al gran espejo del vestíbulo, el espejo que ella había colocado allí para poder contemplarse todos los días de la cabeza a los pies, en el momento de salir, para ver si lo que llevaba le caía bien, y era lindo, desde sus pequeños zapatos hasta su sombrero.

Me detuve delante de aquel espejo en el cual se había contemplado ella tantas veces... tantas veces, tantas veces, que el espejo tendría que haber conservado su imagen. Estaba allí de pie, temblando, con los ojos clavados en el cristal —en aquel liso, enorme, vacío cristal— que la había contenido por entero y la había poseído tanto como yo, tanto como mis apasionadas miradas. Sentí como si amara a aquel cristal. Lo toqué; estaba frío. ¡Oh, el recuerdo! ¡Triste espejo, ardiente espejo, horrible espejo, que haces sufrir tales tormentos a los hombres! ¡Dichoso el hombre cuyo corazón olvida todo lo que ha contenido, todo lo que ha pasado delante de él, todo lo que se ha mirado a sí mismo en él o ha sido reflejado en su afecto, en su amor! ¡Cuánto sufro!
Me marché sin saberlo, sin desearlo, hacia el cementerio. Encontré su sencilla tumba, una cruz de mármol blanco, con esta breve inscripción:

"Amó, fue amada, y murió".

¡Ella está ahí debajo, descompuesta! ¡Qué horrible! Sollocé con la frente apoyada en el suelo, y permanecí allí mucho tiempo, mucho tiempo. Luego vi que estaba oscureciendo, y un extraño y loco deseo, el deseo de un amante desesperado, me invadió. Deseé pasar la noche, la última noche, llorando sobre su tumba. Pero podían verme y echarme del cementerio. ¿Qué hacer? Buscando una solución, me puse en pie y empecé a vagabundear por aquella ciudad de la muerte. Anduve y anduve. Qué pequeña es esta ciudad comparada con la otra, la ciudad en la cual vivimos. Y, sin embargo, no son muchos más numerosos los muertos que los vivos. Nosotros necesitamos grandes casas, anchas calles y mucho espacio para las cuatro generaciones que ven la luz del día al mismo tiempo, beber agua del manantial y vino de las vides, y comer pan de las llanuras.

Y para todas estas generaciones de los muertos, para todos los muertos que nos han precedido, aquí no hay apenas nada, apenas nada! La tierra se los lleva, y el olvido los borra. ¡Adiós!

Al final del cementerio, me di cuenta repentinamente de que estaba en la parte más antigua, donde los que murieron hace tiempo están mezclados con la tierra, donde las propias cruces están podridas, donde posiblemente enterrarán a los que lleguen mañana. Está llena de rosales que nadie cuida, de altos y oscuros cipreses; un triste y hermoso jardín alimentado con carne humana.

Yo estaba solo, completamente solo. De modo que me acurruqué debajo de un árbol y me escondí entre las frondosas y sombrías ramas. Esperé, agarrándome al tronco como un náufrago se agarra a una tabla.

Cuando la luz diurna desapareció del todo, abandoné el refugio y eché a andar suavemente, lentamente, silenciosamente, hacia aquel terreno lleno de muertos. Anduve de un lado para otro, pero no conseguí encontrar de nuevo la tumba de mi amada. Avancé con los brazos extendidos, chocando contra las tumbas con mis manos, mis pies, mis rodillas, mi pecho, incluso con mi cabeza, sin conseguir encontrarla. Anduve a tientas como un ciego buscando su camino. Toqué las lápidas, las cruces, las verjas de hierro, las coronas de metal y las coronas de flores marchitas. Leí los nombres con mis dedos pasándolos por encima de las letras. ¡Qué noche! ¡Qué noche! ¡Y no pude encontrarla!

No había luna. ¡Qué noche! Estaba asustado, terriblemente asustado, en aquellos angostos senderos entre dos hileras de tumbas. ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Sólo Tumbas! A mi derecha, a la izquierda, delante de mí, a mi alrededor, en todas partes había tumbas. Me senté en una de ellas, ya que no podía seguir andando. Mis rodillas empezaron a doblarse. ¡Pude oír los latidos de mi corazón! Y oí algo más. ¿Qué? Un ruido confuso, indefinible. ¿Estaba el ruido en mi cabeza, en la impenetrable noche, o debajo de la misteriosa tierra, la tierra sembrada de cadáveres humanos? Miré a mi alrededor, pero no puedo decir cuánto tiempo permanecí allí. Estaba paralizado de terror, helado de espanto, dispuesto a morir.

Súbitamente, tuve la impresión de que la losa de mármol sobre la cual estaba sentado se estaba moviendo. Se estaba moviendo, desde luego, como si alguien tratara de levantarla. Di un salto que me llevó hasta una tumba vecina, y vi, sí, vi claramente como se levantaba la losa sobre la cual estaba sentado. Luego apareció el muerto, un esqueleto desnudo, empujando la losa desde abajo con su encorvada espalda. Lo vi claramente, a pesar de que la noche estaba oscura. En la cruz pude leer:

"Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Amó a su familia, fue bueno y honrado y murió en la gracia de Dios.»

El muerto leyó también lo que había escrito en la lápida. Luego cogió una piedra del sendero, una piedra pequeña y puntiaguda, y empezó a rascar las letras con sumo cuidado. Las borró lentamente, y con las cuencas de sus ojos contempló el lugar donde habían estado grabadas. A continuación con la punta del hueso de lo que había sido su dedo índice, escribió en letras luminosas, como las líneas que los chiquillos trazan en las paredes con una piedra de fósforo:

«Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Mató a su padre a disgustos, porque deseaba heredar su fortuna; torturó a su esposa, atormentó a sus hijos, engañó a sus vecinos, robó todo lo que pudo, y murió en pecado mortal.»

Cuando hubo terminado de escribir, el muerto se quedó inmóvil, contemplando su obra. Al mirar a mi alrededor vi que todas las tumbas estaban abiertas, que todos los muertos habían salido de ellas y que todos habían borrado las líneas que sus parientes habían grabado en las lápidas, sustituyéndolas por la verdad. Y vi que todos habían sido atormentadores de sus vecinos, maliciosos, deshonestos, hipócritas, embusteros, ruines, calumniadores, envidiosos; que habían robado, engañado, y habían cometido los peores delitos; aquellos buenos padres, aquellas fieles esposas, aquellos hijos devotos, aquellas hijas castas, aquellos honrados comerciantes, aquellos hombres y mujeres que fueron llamados irreprochables. Todos ellos estaban escribiendo al mismo tiempo la verdad, la terrible y sagrada verdad, la cual todo el mundo ignoraba, o fingía ignorar, mientras estaban vivos.

Pensé que también ella había escrito algo en su tumba. Y ahora, corriendo sin miedo entre los ataúdes medio abiertos, entre los cadáveres y esqueletos, fui hacia ella, convencido que la encontraría inmediatamente. La reconocí al instante sin ver su rostro, el cual estaba cubierto por un velo negro; y en la cruz de mármol donde poco antes había leído:

«Amó, fue amada, y murió.»
Ahora leí:

«Habiendo salido un día de lluvia para engañar a su amante, pilló una pulmonía y murió.»

Parece que me encontraron al romper el día, tendido sobre la tumba, sin conocimiento.