Me ven ahora

23 de septiembre de 2008

Mario Benedetti


Los bomberos


Olegario no sólo fue un as del presentimiento, sino que además siempre estuvo muy orgulloso de su poder. A veces se quedaba absorto por un instante, y luego decía: "Mañana va a llover". Y llovía. Otras veces se rascaba la nuca y anunciaba: "El martes saldrá el 57 a la cabeza". Y el martes salía el 57 a la cabeza. Entre sus amigos gozaba de una admiración sin límites.

Algunos de ellos recuerdan el más famoso de sus aciertos. Caminaban con él frente a la Universidad, cuando de pronto el aire matutino fue atravesado por el sonido y la furia de los bomberos. Olegario sonrió de modo casi imperceptible, y dijo: "Es posible que mi casa se esté quemando".

Llamaron un taxi y encargaron al chofer que siguiera de cerca a los bomberos. Éstos tomaron por Rivera, y Olegario dijo: "Es casi seguro que mi casa se esté quemando". Los amigos guardaron un respetuoso y afable silencio; tanto lo admiraban.

Los bomberos siguieron por Pereyra y la nerviosidad llegó a su colmo. Cuando doblaron por la calle en que vivía Olegario, los amigos se pusieron tiesos de expectativa. Por fin, frente mismo a la llameante casa de Olegario, el carro de bomberos se detuvo y los hombres comenzaron rápida y serenamente los preparativos de rigor. De vez en cuando, desde las ventanas de la planta alta, alguna astilla volaba por los aires.

Con toda parsimonia, Olegario bajó del taxi. Se acomodó el nudo de la corbata, y luego, con un aire de humilde vencedor, se aprestó a recibir las felicitaciones y los abrazos de sus buenos amigos.

13 comentarios:

  1. Fortuna o infortunio el de Olegario? Excelente relato. Bien llevado, te atrapa desde el comienzo y no podés dejar de leerlo completo. Muy bueno. Fue un gustazo leerlo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Una preguntita.... cómo logras que tus enlaces se pueda ver cuando se actualiza????.... lo encuentro genial!!!!

    ResponderEliminar
  3. Todos llevamos un Olegario dentro, sólo que no lo queremos escuchar....abrazos

    ResponderEliminar
  4. NO LO ENVIDIO A OLEGARIO NO ME GUSTARIA SABER QUE ME VA A PASAR Y MENOS SI ES MALO, ME GUSTO MUCHO LA FORMA EN QUE LO NARRAS, EXCELENTE Y OCURRENTE POST.

    ResponderEliminar
  5. Bellísimo tu blog.
    Y este literato de Benedetti no lo conocía.
    Te seguiré visitando. Un beso
    Adri.-

    ResponderEliminar
  6. Grande Benedetti y grande Ulysses.

    (No me gustaría ser Olegario).


    Cariños.

    ResponderEliminar
  7. ¿Pero era para alegrarse por la quema de la casa de Oligario?
    ¿O lo que más importó en este caso es la premoniciòn hecha?

    ResponderEliminar
  8. Hola, Ulysses.

    Concuerdo con Pamela:"Todos llevamos un Olegario dentro, sólo que no lo queremos"

    Gracias por la historia. Benedetti es uno de mis grandes favoritos.

    Salud♥s. Melba

    ResponderEliminar
  9. Ya lo conocía. Siempre es bueno repasar.Eso de adivinar, tener visiones, premoniciones, tiene su precio. Conosco gente que tiene esos dones. No es fácil.

    ResponderEliminar
  10. Conocía el cuento... y estoy de aucerdo con Dante. Se trata de fortuna o infortunio? No son a veces los presentimientos algo terrible para quien los tiene?

    En el cole tenía un compañero que se llamaba Olegario, pero nunca llegó a presentir nada. Al menos de mi atracción por él ;)

    ResponderEliminar
  11. una suerte un tanto irónica...

    pero se salvó.

    bicos,

    ResponderEliminar

• ¡Tus comentarios son muy bienvenidos!, puedes mostrar tu opinión si lo deseas, y de hecho me encantaría leerla ya sea a favor o en contra, solamente pido respeto hacia las opiniones de las personas que hayan comentado. Los que contengan insultos o spam comercial serán borrados. Si tu único objetivo es poner el link de tu blog con un breve mensaje genérico casi mejor que no pierdas el tiempo.