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21 de noviembre de 2007

Alfredo Valenzuela Puelma

La lección de Geografía, 1883



Alfredo Valenzuela Puelma nace en Valparaíso en 1856. Estudia en la Academia de Pintura, teniendo como maestro a Ernesto Kirchbach, y con posterioridad al maestro Juan Mocchi.
Pertenece al llamado "Grupo de los Cuatro Maestros", junto a Pedro Lira, Juan Francisco González y Alberto Valenzuela LLanos. También a la "Generación del Medio Siglo", que incluía a los artistas nacidos en la década de 1850.
En 1881, recién egresado, marcha a París, becado por el Gobierno. Sus amigos los describen como "vivaz" y "alocado". Copia algo de Ribera, de Julio Bretón, Rembrant y Tiziano.
En 1885 regresa a Chile. Ese año, su cuadro "La Perla del Mercader", queda en exhibición en el Salón de París.
Nuevamente becado, vuelve a París en 1887. Es el momento en que Tolouse Lautrec pinta en Montmartre y Gaugin ha viajado a Panamá y La Martinica.
Cultiva el desnudo femenino como un factor de estilización. Se destaca como su desnudo mejor logrado "Las Ninfas de las Cerezas", atendiendo a su transparencia y lirismo. Otras obras que incursionan en el tema son "La Magdalena" y "Náyade cerca del Agua".
Es laureado en París y Madrid.
Tuvo dos hijos hombres y una niña, pero la pequeña muere a los seis meses de vida.
Se dice que es su hijo menor, Alfredo, quien fue su modelo para "La Lección de Geografía", una de sus obras más conocidas.
Aparte de "La Magdalena", tiene otras obras de carácter religioso, como "Jesús y Santo Tomás". No obstante, en el contexto político chileno, se le sitúa como anticlerical y balmacedista.
Su último viaje a París lo realiza en 1907, sin beca y por sus propios medios. Debió trabajar en actividades ajenas a la pintura y falleció el 27 de Octubre de 1909 en un asilo para insanos mentales, en Villejuif, un pueblo cercano a París.





La "Perla del Mercader"


Su Cuadro "La Perla del Mercader", se encuentra en la exposición permanente del Museo de Bellas Artes de Santiago. En el Salón de París fue conocida como "El Mercader de Esclavas".
Los temas orientales gozaban de gran prestigio en París, a fines del siglo pasado. En el pintor están influyendo estilos que conoció en dicha ciudad y la pintura española, polos opuestos que se esfuerza en hacer compatibles.
No lo tocan los trazos de Manet, que por entonces ejercía un fuerte atractivo. Prefiere las soluciones vigorosas. Su concepción naturalista lo acerca a Benjamín Constant, orientalista e hispanizante.
Tratándose de una obra cuya perspectiva no parece alcanzar más allá de los cinco o seis metros de profundidad, de hecho posee una dimensión hacia adelante, hacia donde se encuentra el espectador.
En efecto, allí, sin hacerse presentes en la pintura, están sin duda los compradores. Ricamente vestidos, portan joyas, oro y gemas, además de dracmas, rupias, piastras y dinares, en busca de una buena adquisición. También forman parte de la obra y le añaden espacio y extensión.
El Mercader es elocuente, habla en tono grave, apodera cada detalle de lo que está ofreciendo: la juventud, la belleza de las formas, su piel blanca, la educación, la inteligencia y la virginidad. La vehemencia se refleja en el gesto de sus manos.
La vida del artista fue particularmente dramática, más allá de lo expuesto en la breve síntesis histórica, y ésto debió gravitar en su actividad creadora.
Obras deslumbrantes como la que se examina, y en general, las del autor, son producto de la boyante actividad artística de París; del talento sobresaliente del pintor; de la riqueza del medio local proveniente del salitre; del entusiasmo con que se construían palacios en Santiago y provincias, los que debían ser engalanados con obras maestras. Se vivía el optimismo de un esplendor cuyos límites no se vislumbraban.
Hacia ese ámbito -mercado, se diría hoy-, estaban dirigidas las obras del artista.
Esta situación pudo contribuir significativamente en su rechazo a las tendencias más innovadoras, y su adhesión a las normas académicas.
A su funeral asistió una sola persona: un arquitecto chileno de apellido Thauby, que recibió y acompañó sus restos, los que 30 años después fueron repatriados gracias a una campaña efectuada por el diario "El Mercurio", con la colaboración de la Compañía Sudamericana de Vapores.
Se le rindió un justo homenaje en el Palacio de Bellas Artes.
Había llegado el momento de redescubrir al maestro en su obra.

Fuentes: Walter Abdul-Malak

18 comentarios:

  1. Muchas gracias Ulysses por partida doble.
    Voy a adentrarme en las obras de este pintor a quien no tenía presente.
    Muchos saludos,

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  2. Yo tampoco lo conocía.Como siempre,aprendo mucho cuando vengo a verte.Un beso.

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  3. Hola, Ulysses, muchas gracias por compartir estas obras de tus compatriotas, son muy interesantes.

    Quiero aprovechar este espacio para enviar mi sentimiento de pesar por los lamentables terremotos que han afectado tu país y su población.

    Un abraz♥

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  4. ¡Hola Ulisses! Muchas gracias por tu amable comentario en la bitácora "La rueda..." Me alegro que te guste el relato pero debo decirte que es la transcripción de un viejo y muy deteriorado libro que encontré hace muchos años en la casa familiar y que debió pertenecer a algún pariente lejano mio. Ante su pésimo estado y creyendo que su contenido es interesante, como también sus viejos grabados, con mucha paciencia y un poco de tesón, voy transcribiéndolo a dicha bitácora para que pueda ser leído y visto por todos. Se trata del Tomo II del "Viage ilustrado en las cinco partes del mundo" fechado en 1852 y cuyo autor desconozco, al menos por ahora, y solo poseo dicho Tomo desconociendo que fue del Tomo I. ¡Qué lo disfrutes si sigues leyéndolo!
    Por cierto, me ha gustado conocer a los pintores chilenos que aparecen en tu bitácora. Eran para mí total e injustamente desconocidos. Gracias por tu aportación. Así mismo decirte que me ha gustado leer el poema "Itaca" de C. Kavafis. Es un gran poema de un gran poeta... que siempre releo junto con el poema "Ulises" de Alfred Lord Tennyson.
    Recibe un cordial saludo.

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  5. ¿Puedo preguntarte cómo llegaste a mi blog?

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  6. Parece una obra muy simpática y me agrada Alfredo Valenzuela.

    Atte.
    Kurtosis.

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  7. El rostro del mercader esta borrado, eso da una mayor fuerza a la imagen central, estoy de acuerdo que la elocuencia la dan las manos.
    Es sorprendente que la mayoria de los genios reciban homenajes postmortem.
    Cariños.

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  8. HOLA Ulysses¡¡¡¡ Gracias por tu visita. El autor muestra un toque de gran magisterio.

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  9. Hola !!!!!

    Pasaba a saludarte... hermoso el cuadro "la perla del mercader".

    SE viene el deseado fin de semana, !"!! eh eh

    cuidate y nos vemos

    Joisy

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  10. Peter Punk:
    la verdad es que no recuerdo como llegué a tu blog, pero me llamó la atención el perfil, tenemos varias cosas en común.
    Saludos

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  11. Hola Ulysses! Me gusta mucho tu blog; se ve que te gusta el arte, y eso es algo demasiado valioso, pero que no muchos aprecian!

    Ahora estoy de paso por el Internet, así que no lo puedo leer bien, pero definitivamente le echaré una ojeada después!

    Te agradezco por tu comentario!

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  12. no sè mucho sobre pinturas pero algo ahora sè al leer tu post! la verdad no sabìa nada sobre èl!
    me gusta tu blog y me tendràs por aquì seguido! gracias por visitarme!

    besotes

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  13. Cierto.
    En cuanto llegue a España y dedique un poquito mas de tiempo a mi blog,el tuyo sera parada obligatoria.

    Un abrazo

    Peter Punk

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  14. Pero no pase de la pagina 13 en el Señor de las Moscas...

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  15. Sos como un libro abierto... me gusta mucho aprender de esta manera, a través de tu blog.

    Te mando un beso y nos vemos.

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  16. Hay que tener en cuenta, para comprender mejor el juego emprendido por Cienfuegos, que a su vez, la pintura de Valenzuela Puelma es cita de la obra ‘Odalisca’, de Ingres.

    Abrazos

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  17. muy bueno tu pintor.
    destreza en tecnica y color.
    ¿conoces algun pintor chileno de las vanguardias?
    cubismo, surrealismo, fauvismo, futurismo, dadaismo?
    puedes responderme mentalmente
    gracias
    un saludo desde españa-bélgica

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