
Una mujer con gasas de luto lloraba sobre una tumba.
Consuélese, señora - dijo un simpático forastero – . La misericordia del cielo es infinita. Habrá otro hombre en alguna parte, además de su marido, que todavía puede hacerla feliz.
Había – sollozó la mujer-, había, pero ésta es su tumba.
Sinceridad.
ResponderBorrarSupongo que este hombre bien merecía esta verdad.
No obstante, pudo ser anteriormente viuda.
Ironías de la vida. ¡Qué gran micro!, cuánto dice sin decir apenas nada.
ResponderBorrarBicos.
genial remate!!
ResponderBorrarcomo para el santiago en cien palabras:=)
muakismuakis
AMEN. CUANTO SE PUEDE DECIR CON TAN POCAS PALABRAS.
ResponderBorrarSALUD.
Que gran fidelidad, respetando aùn su alma
ResponderBorrarsalu2
:D
Cuernos con sensibilidad y elegancia...
ResponderBorrarCreo que hubo hasta amor...
Salud
¡que mala suerte!
ResponderBorrarironías del destino.
bicos,
Excelente.
ResponderBorrarEl amor no se firma, simplemente se entrega.
EXTRAORDINARIO!!!
ResponderBorrarUn poco de humor negro no viene mal.Besos
ResponderBorrarChan!
ResponderBorrarSaludos afectuosos, de corazón.