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28 de septiembre de 2011

Wislawa Szymborska LA MUJER DE LOT

Wislawa Szymborska
La mujer de Lot

La mujer de Lot

Tal vez miré hacia atrás por curiosidad.
Pero además de curiosidad pude tener otras razones.
Miré hacia atrás porque me dio tristeza la escudilla de plata.
Por distracción: amarrándome el cordón de la sandalia.
Para no mirar más la nuca justa
de mi marido, Lot.
Por la seguridad repentina de que si yo muriera,
él no se detendría
Por la desobediencia natural de los humildes.
Escuchando cómo nos perseguían.
Conmovida por el silencio, pensando que Dios cambiaría de idea.
Nuestras dos hijas se perdían ya tras la colina.
Sentí la vejez en mí. El alejamiento.
Lo inútil de viajar. Sueño.
Miré hacia atrás mientras ponía mi hatillo en el suelo.
Miré hacia atrás preocupada por el siguiente paso.
En mi camino aparecieron serpientes,
arañas, ratones de campo y polluelos de buitre.
Ni buenos, ni malos; simplemente lo vivo, todo,
brincaba y se arrastraba por un temor colectivo.
Miré hacia atrás por soledad.
Por la vergüenza de huir a escondidas.
Por las ganas de gritar, de regresar.
O porque justo entonces se soltó el viento,
desató mi pelo y me levantó el vestido.
Sentí que me veían desde los muros de Sodoma
y se morían de risa, una y otra vez.
Miré hacia atrás llena de rabia.
Para gozar plenamente su ruina.
Miré hacia atrás por todas las razones mencionadas.
Miré hacia atrás sin querer.
Fue sólo que una roca giró gruñendo bajo mis pies.
Que una grieta de pronto me cortó el paso.
En la orilla un hámster agitaba las patas delanteras.
Y entonces ambos miramos hacia atrás.
No, no. Yo seguí corriendo, arrastrándome y trepando
hasta que la oscuridad cayó del cielo,
y con ella grava ardiendo y aves muertas.
Por falta de aliento varias veces perdí el equilibrio.
Si alguien me hubiera visto, pensaría que bailaba.
Es posible que haya tenido los ojos abiertos.
Que haya caído mirando hacia la ciudad.

El gran número (1976)

Traducción Gerardo Beltrán

7 comentarios:

  1. Pobrecita, al menos quedó bien salada...
    salud

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  2. Oh, las ataduras del pasado!
    o quizás los fantasmas del pasado!

    También pudo ser el sólo deseo de desafiar una orden.

    ¿quién podrá saberlo?

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  3. Por más que no queramos, estimado Francisco, mirar atrás se nos hace mil veces irresistible, aunque sea para vernos de nuevo jóvenes.

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  4. Razones humanas (demasiado humanas) de la rebeldìa del personaje en este poema: "la mujer de Lot". Muy a contrapelo de la condena bìblica de la curiosidad en la mujer y su castigo divino: Convertirla en estatua de sal. ¿Y, cuàl es el nombre de la mujer de Lot?

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  5. Bueno. Esa señora con tanto mirar atrás solo acabará como bien dice ella. Cayéndose mirando la ciudad. El pasado, pasado está. Hay que mirar al pasado para corregir errores cometidos. Porque en el futuro siempre algo se puede solucionar. Porque el futuro, siempre tiende la mano a una nueva oportunidad.
    Si ésta señora hubiera mirado al frente, quizás, otro gallo le hubiera cantado...
    Besos.

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  6. Muy buena traducción. ¿Quién es el traductor?
    Isabel

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